Santiago Folgueras: "Si el filtrado de fotos para el LHC funciona, daremos un salto científico"

La Academia de Ciencia premia al físico, que busca un nuevo sistema para guardar colisiones de partículas

Santiago Folgueras, a la izquierda durante su conferencia de ayer en el edificio histórico, seguida, en la mesa, por Francisco Sebastián Zúñiga, Mario Díaz, Julio Bobes y María Ángeles Gil. | Diego Fernández

Santiago Folgueras, a la izquierda durante su conferencia de ayer en el edificio histórico, seguida, en la mesa, por Francisco Sebastián Zúñiga, Mario Díaz, Julio Bobes y María Ángeles Gil. | Diego Fernández / M. G. Salas

Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Doce microsegundos. Ese es el tiempo que tendrá el nuevo acelerador de partículas LHC para "tomar la decisión de guardar la foto que toma de una colisión o mandarla a la basura, siendo conscientes de que lo que no se archiva desaparece para siempre". El reto, expuesto ayer por el físico Santiago Folgueras en el acto de entrega del Premio a la Contribución Investigadora de la Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería, es gigantesco. El investigador de la Universidad de Oviedo y su equipo buscarán, durante los próximos cinco años, el mejor sistema de filtrado. Su meta no es solo seleccionar las mejores imágenes, sino también poner el objetivo de la "cámara" en nuevas zonas. De funcionar, afirmó, "estaremos dando un salto tecnológico y científico, que quizá nos permita resolver las grandes preguntas del universo".

Por ese ambicioso proyecto, que podría revolucionar la física de partículas mundial desde Asturias, la Academia de Ciencia le reconoció ayer en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. "Con este premio no buscamos distinguir una carrera completa, de varias décadas, sino trabajos recientes de impacto", explicó el presidente de la institución, el catedrático de Ingeniería Química Mario Díaz, quien recordó, además, que Folgueras recibió este verano una ayuda de la UE de 1,5 millones de euros. El físico es, de hecho, el tercer científico de la institución académica asturiana en tener un prestigioso contrato ERC (Consejo Europeo de Investigación).

Para elegir las mejores fotos de colisiones en solo doce microsegundos, Folgueras trabaja con un complejo circuito digital, que se llama FPGA y que en la práctica es una tarjeta. "Estamos entre un ordenador clásico y los chips. Las FPGAs son como una gran caja de Lego. Hoy puedo construir un caballo y mañana una casa. Es decir, podemos adaptarnos a los nuevos algoritmos que salgan sin necesidad de cambiar la tarjeta", contó a lo largo de su conferencia. Otra ventaja del sistema que desarrollará el investigador es que ya no se trabajará con algoritmos clásicos, sino con inteligencia artificial, y esa IA permitirá hacer cálculos en tiempo real y en la propia tarjeta. Con todos estos avances, "quizá podamos descubrir nuevas partículas", dijo Folgueras.

Lo que queda por saber en el universo es mucho. O dicho al revés, lo que sabemos es prácticamente nada. "Solo vemos y sabemos lo que es el 5%. La materia oscura representa el 25%, pero no tenemos ni idea de por qué está compuesta. Y el resto es todavía más enigmático; es lo que se llama energía oscura", comentó.

El acto de ayer de la Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería, que se enmarcó dentro de la Semana de la Ciencia 2023, sirvió también para presentar el tercer número de la revista de la institución. La nueva publicación consta de cuatro artículos de divulgación sobre temas de actualidad, escritos para llegar hasta al alumnado de Bachillerato. Sus autores son María Ángeles Gil, Rosa Menéndez, Ángel Martín Pendás y Marco de la Rasilla.