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Reabre la calle La Muralla tras el cabreo del comercio local

Los negocios criticaron la “falta de sensibilidad” ante la campaña de Reyes: “Han logrado las condiciones idóneas para que los clientes se vayan”

Un joven cruza, ayer, por la calle La Muralla, cortada ya al tráfico. | Ricardo Solís

Un joven cruza, ayer, por la calle La Muralla, cortada ya al tráfico. | Ricardo Solís

Menos de 24 horas ha durado el corte de la calle La Muralla en Avilés. Tras las críticas de los comerciantes, que hoy publica LA NUEVA ESPAÑA, la calle de La Muralla y la cuesta de La Molinera han quedado nuevamente abiertas al tráfico de vehículos a última hora de la mañana, una vez finalizados los trabajos de asfaltado que ha llevado a cabo la empresa adjudicataria de las obras, consistentes en fresado, extendido y compactado de capa bituminosa de rodadura.

Las obras en la calzada concluirán la semana que viene, el lunes y el martes, con los trabajos de impresión del remate de los pavimentos, además de la aplicación de hormigón impreso en el acceso a la cuesta de La Molinera. Para la ejecución de estas tareas será necesario suspender nuevamente el tráfico rodado.

Esta reapertura al tráfico se ha producido antes de lo previsto, debido al buen ritmo de trabajo desarrollado estos días, con el objetivo de minimizar las molestias a la circulación de vehículos y para los establecimientos de la zona.  Los cortes se deben a las obras de renovación de pavimentos en ambas vías que lleva a cabo el Ayuntamiento de Avilés, dentro del proyecto de la reurbanización del entorno del parque del Muelle. Con ello se pondría fin a la ejecución de pavimentos dentro del proyecto para la renovación de las calles Emile Robin, Pedro Menéndez y La Muralla. Únicamente quedarían pendientes la instalación de mobiliario urbano, remates y limpieza de obra.

Los peatones ocupan la calzada cerrada a los vehículos, ayer. | R. Solís

Ayer a las diez de la mañana los comerciantes de la calle de La Muralla levantaban las verjas de sus negocios indignados mientras unas máquinas ruidosas comenzaban a abrir una zanja a la altura de la cuesta de La Molinera. “Tras un año muy difícil para los autónomos a nivel económico, esto ya es la estocada”, decía una comerciante en alusión a las obras enmarcadas en la reurbanización del entorno del parque del Muelle que ahora afectan a la calle La Muralla y al acceso a la Cuesta de la Molinera, cerradas al tráfico hasta el próximo día 8. “Han logrado que el centro de Avilés sea un atasco constante, que se haya quedado sin plazas de aparcamiento y que se den las condiciones idóneas para que los posibles compradores, que ya son pocos normalmente, se vayan a un gran centro comercial”.

Otra empresaria agregaba: “Tal parece que nos han querido gastar una inocentada (ayer fue el día de los Santos Inocentes), pero la realidad es que la calle La Muralla, aún con mercado, está más vacía que cualquier domingo del año”. En la vía apenas un par de personas despistadas, obreros y agentes de la Policía Local. Entre los comerciantes, el mismo lamento: “No estamos en contra de la obra, pero pedimos que se retrasara unos días, hasta después de Reyes, y no nos escucharon. Para muchos de nosotros esta es la semana del año en la que podemos crecer algo en ventas, más este año, después de tanto tiempo de parón por el covid”.

“Lo que pedíamos era de sentido común. Pero parece que solo nos quieren bien para pagar impuestos”, subrayan los comerciantes

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La Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc) mostró su respaldo a los comerciantes de La Muralla intermediando por ellos con sus peticiones al gobierno local, pero sin éxito. “Lo que pedíamos era de sentido común. Pero parece que solo nos quieren bien para pagar impuestos”, sentenciaron.

La Muralla es una de las calles que ha sabido readaptarse a los tiempos. Con la última crisis económica fue una de las más damnificadas: muchos comercios cerraron entonces y la vía quedó huérfana de vida comercial. En los últimos años, la calle volvió a recuperar el pulso empresarial: tiendas de moda, joyerías, perfumerías, farmacias, zapaterías, empresas de complementos y también varios negocios de hostelería (estos últimos, casi todos, con acceso a la plaza de abastos) son solo ejemplos de lo que hay en La Muralla. Ahora los empresarios temen el impacto de las obras de mejora de la calle en plana campaña de Navidad. Algunos ayer dudaban si encender las luces que adornan sus locales de Navidad entre renos y pesebres. “No se puede gastar más sin ingresos”, decían.

Entre tanto, la calle Cabruñana, por donde se ha desviado el tráfico que hasta ahora pasaba por La Muralla, experimentó una importante afluencia de vehículos. También aquí algunos vecinos mostraron su malestar: “Como pasen muchos vehículos pesados, la calle se va al garete”, decían los residentes en esta calle pindia del centro de Avilés.

Durante el corte de la calle La Muralla y la cuesta de La Molinera, el acceso de los vehículos autorizados a las calles de La Fruta y San Bernardo se realiza desde la calle La Cámara por la calle San Bernardo, que invierte su actual sentido de circulación, y salen por la calle de La Fruta, descendiendo por La Cámara, y girando hacia la izquierda en la calle Cabruñana.

Con estos trabajos que ahora indignan a los comerciantes a las puertas de la festividad de Reyes se dará fin a la ejecución de pavimentos dentro del proyecto para la renovación de las calles Emile Robin, Pedro Menéndez y La Muralla. Únicamente quedan pendientes los trabajos de instalación de mobiliario urbano, remates y limpieza de obra.

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