El primer cinco estrellas gran lujo de Asturias toma forma en Avilés

La obra en el palacio de Josefina Balsera, para primavera, tras la actividad parroquial del curso

El palacio de Josefina Balsera. | M. L.

El palacio de Josefina Balsera. | M. L. / M. Martínez / C. J.

M. Martínez / C. J.

La transformación del palacio de Josefina Balsera (la denominada casa de Eladio Muñiz) en un proyecto hotelero de cinco estrellas gran lujo, de carácter único en Asturias, toma forma. El registro del proyecto básico del hotel situado en el número 43 de la calle La Cámara, en el entorno de la remozada plaza de La Merced inicia el camino para superar el trámite de la licencia municipal.

La sociedad que tiene este propósito ya ha obtenido el informe favorable de Turismo y únicamente resta completar idéntico trámite con el servicio de Patrimonio.

La iniciativa, de una clase superior a cualquier alojamiento hotelero en Asturias, singularizará la oferta avilesina, con una apuesta clara del inversor por el turismo en la villa.

La posibilidad de venta del inmueble, propiedad del Arzbispado, llevaba tiempo en la mesa de los responsables de la diócesis. Fuentes consultadas por este diario expresan su convencimiento de que la operación quedará sellada en el inicio del nuevo año, aunque la intención es no iniciar la obra antes de mayo, de forma que la catequesis y otras actividades vinculadas a la parroquia puedan completar el curso allí. Sí se ha sacado de los bajos la exposición de belenes que estuvo el año pasado y que vuelve ahora a la calle La Fruta. El motivo es porque se están realizando catas en el inmueble.

La rehabilitación integral que realizará el inversor supondrá un lavado de cara total en este edificio señero de Avilés que es sede también de la Cofradía de la Soledad, cuyos miembros se cambian allí cada Semana Santa y utilizan su patio interior como lugar de salida de la procesión de La Soledad, a donde acuden cientos de fieles ante la Virgen el Viernes Santo.

El palacio de Josefina Balsera tiene 119 años y es una joya del patrimonio avilesino. Lo mandó construir el empresario americano Eladio Muñiz conforme a criterios estéticos de arquitectura indiana.