Una gota de talento en el Yago Lamela: Rafa Migale hace el primer drop del Belenos en su nueva casa

El argentino, puro talento para el equipo avilesino, que recibe mañana (12.30 horas) al Pozuelo

Migale hace un drop, ayer en Tabiella. |

Migale hace un drop, ayer en Tabiella. | / Ricardo Solís

Noé Menéndez

Noé Menéndez

El Yago Lamela ya ha visto anotar por primera vez un drop tras el traslado al campo avilesino del Belenos, equipo que juega en la máxima categoría del rugby español y que cuenta con Rafa Migale, un apertura argentino que tiene un guante en el pie.

Quedaban 20 minutos para el final del partido que los avilesinos ganaron (30-20) el pasado domingo a Les Abelles. El ataque local no encontraba en ese momento por dónde perforar la defensa rival y Rafa Migale cargó con la responsabilidad, esperó el momento adecuado, en el que le diera tiempo para echar el balón al suelo y, a bote pronto, tirar a palos con un hábil movimiento con el que anotó el primer drop que se ha visto en la historia del estadio avilesino, la nueva casa de los blanquiazules tras tener que abandonar el Muro de Zaro. "Es algo difícil de ver, pero no es la primera vez que anotó uno. Antes de dar el salto a Europa, en Argentina, hice un par", dice el apertura.

Migale explica con precisión en qué consiste un drop: "Es como hacer el golpeo de inicio de partido, pero metiéndola entre los palos; dejas caer el balón, que bote levemente, y tras el bote le pegas una patada para meterla en la H". Curiosamente, la traducción literal al español de drop es "dota". Esta acción se hizo muy popular en el Mundial que Inglaterra ganó en 2003, cuando Jonny Wilkinson, en el último minuto de la prórroga frente a Australia, acertó con un drop que dio la única Copa Webb Ellis que hasta ahora tienen los británicos (20-17). Una imagen que es todo un icono de este deporte.

Esta acción, que suma tres puntos es una opción secundaria en ataque: "Se nos empezaron a agotar los recursos que habíamos entrenado y, al no salir, es como el plan de escape. Hay que tener habilidad y una pizca de suerte para que te salga algo así y, por fortuna, me salió", cuenta el apertura, que reconoce que no es algo planificado. "Se agota el plan A, se agota el plan B… Y cuando llegas al plan F es la única opción que te queda. Es algo improvisado", añade.

El apertura añade que "al ser algo difícil de hacer, le da un impulso psicológico al equipo. Imagine que estás en ataque, llevándote golpes sin parar y no consigues transformar. Cuando metes un punto así la gente se motiva mucho más". A pesar de la dificultad, esos tres puntos no fueron demasiado importantes, ya que el Belenos tenía la victoria asegurada, pero era algo que "necesitaba el equipo" para seguir metido en el encuentro.

Migale es uno de los pesos pesados dentro del vestuario del Belenos, donde cumple su segunda temporada. Las cosas están yendo muy bien, son sextos y con margen con la zona de abajo: "Estamos entrenando más, cinco veces por semana, y eso nos ha hecho ser mucho más sólidos y que las cosas nos estén saliendo", sostiene el apertura, que ha vivido desde dentro uno de los cambios más importantes en los últimos años del Belenos: la salida de Pablo Artime, el entrenador que llevó al club a la élite, y llegada de Freddie Roberti. "Freddie es muy exigente con todos y consigo mismo, y eso me gusta un montón; me viene genial trabajar con alguien como él. Creo que me puede llevar a mi mejor versión", dice Migale.

Ahora, en el vital duelo que tienen los avilesinos mañana (12.30 horas) en casa ante el Pozuelo, el argentino espera poder transformar otro drop y que esta vez les sirva para ganar: "Ahora es algo que entreno más, nunca se sabe cuándo puede hacer falta". Hay que tener siempre un plan alternativo por si todos los demás salen mal.