Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Luz verde a las obras para salvar la torre de Soto, bien de interés cultural

Principado y Ayuntamiento de Aller cierran un acuerdo para asentar el muro que queda en pie de la edificación, con un gasto de 280.000 euros

Estado de ruina en que se encuentra la torre de Soto, en Aller.

Es uno de los monumentos más importantes de las comarcas mineras. Y también uno de los que está incluido dentro de la “lista roja” de patrimonio cultural, una relación de bienes en ruina y que corren el riesgo de desaparecer. Sin embargo, después de muchos años, la allerana torre de Soto por fin verá como las administraciones actúan para evitar que se venga abajo. El Principado y el Ayuntamiento de Aller ya han firmado el convenio de colaboración para la contratación de las obras de consolidación de este monumento, declarado Bien de Interés Cultural hace casi medio siglo. Los trabajos costarán algo más de 280.000 euros y, en virtud, del acuerdo de financiación rubricado entre el Consistorio y la Consejería de Cultura, deben estar adjudicados antes de final de este año.

La torre es el único elemento que queda en pie del castillo en el que se asegura que se conocieron el rey Alfonso VII y doña Gontrodo. El Monarca tenía con la noble asturiana una relación extramatrimonial, de la que nacería doña Urraca, la considerada primera reina de Asturias. Este es uno de los atractivos que esconde la torre de Soto, además del arquitectónico e histórico, cualidades que hicieron que se apostara por la protección del enclave. Se levantó en el siglo XII, aunque los restos que se conservan datan de los siglos XIV y XV, si bien hubo una reconstrucción posterior ya en el siglo XX.

Hace varios años que desde el Ayuntamiento de Aller se está peleando para que el Gobierno regional actúe para consolidar la torre. El propio convenio que se acaba de firmar explica el origen de los daños: “Esta situación de ruina ha sido producida como consecuencia de una tormenta que menoscabó seriamente la integridad de la torre sucedida en la postguerra civil española”.

El anterior gobierno local había comenzado a tramitar con el Principado la puesta en marcha de un convenio que permitiese financiar las obras de consolidación, toda vez que el riesgo de que el enclave se venga abajo aumenta considerablemente con el paso de los inviernos. Sin embargo, y pese a que ambas administraciones mostraron en diversas ocasiones su voluntad de llegar a un acuerdo para sacar adelante los trabajos, la realidad es que se toparon con un problema: la torre de Soto es de propiedad privada.

La Consejería de Cultura, y también el Ayuntamiento, reclamaron a los propietarios que fueran ellos los encargados de financiar la rehabilitación y consolidación del enclave, un proyecto que requiere casi 300.000 euros de presupuesto. Finalmente, el asunto acabó en los juzgados y no fue hasta el pasado febrero cuando el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) fallaba a favor de los demandados, esto es, de los propietarios de la torre, a los que eximía de hacerse cargo de la conservación de este Bien de Interés Cultural. No en vano, en la sentencia se apuntaba a que son los “poderes públicos” los encargados de abordar las obras de rehabilitación.

Con la firma y la publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) del acuerdo entre administraciones, se da luz verde a que arranque el proceso, que en el propio documento ya marca varios plazos. El más inmediato es que los trabajos tienen que estar adjudicados antes de fin de este año, que es cuando el Principado también tiene que abonar la primera parte de la subvención, de 120.000 euros.

El montante restante, 80.000 euros, irá con cargo al presupuesto de 2022. Mientras, por parte del Ayuntamiento, se aportarán casi 80.000 euros para el desarrollo de los trabajos. Será la administración local la encargada de tutelar todo el proceso y tendrá que informar y rendir cuentas ante la Consejería de Cultura. En todo caso, las obras se terminarían en un plazo menor al año, ya que es precisamente cuando expira el convenio rubricado entre administraciones.

Compartir el artículo

stats