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Las familias anuncian movilizaciones para proteger a los niños en el parque de Sama

Los padres reclaman “soluciones” para aumentar la seguridad en la zona ante el grupo de menores que roba e intimida a otros escolares

Uno de los carteles colocados en el parque Dorado de Sama. | M. Á. G.

Los padres y madres de los niños que han sido víctimas de robos, agresiones y “humillaciones” por parte de una pandilla de menores en el parque Dorado de Sama están dispuestos a manifestarse para poner freno a la situación que viven sus hijos. A pesar de que ha aumentado la vigilancia tanto de la Policía Nacional como de la Policía Local, aseguran que “no basta con eso, tiene que haber otra solución”. De hecho, ya han iniciado una campaña de firmas en establecimientos comerciales y hosteleros de la zona para exigir más seguridad en el parque.

La Policía indicó que últimamente no se han producido nuevos episodios, pero la pandilla de menores sigue acudiendo hasta el parque y los niños tienen miedo. Tanto que algunos de ellos no se atreven a ir solos a este entorno y otros han optado por evitar el parque para realizar las actividades deportivas que antes desarrollaban en la cancha, por ejemplo, inscribiéndose en entidades privadas que disponen de estos servicios pero en un entorno controlado.

“Queremos que se tomen otro tipo de medidas”, apuntaba uno de los padres cuya hija de trece años fue víctima de estos menores el pasado mes de abril junto a una amiga de la misma edad. “Sí, en cuanto ven que llega la Policía, la pandilla se va del parque, pero los agentes no pueden estar de forma permanente en este lugar”. Por eso, aboga, como otras familias, por realizar otro tipo de medidas de presión “como una concentración o una protesta donde estemos todos los padres”.

Sobre los menores y sus familias, los padres de los niños afectados por esta situación aseguran que “sabemos que fueron requeridos por Servicios Sociales, pero ni siquiera se presentaron”, explica este padre.

Una vez que se conoció la primera denuncia, tanto la Policía Nacional como la Policía Local incrementaron su presencia en el parque. También procedieron a la identificación de estos menores, pero no a su detención, ya que se trata de menores inimputables, es decir, que tienen menos de catorce años.

Por eso, dieron traslado de los hechos a la Fiscalía de Menores. En una de las denuncias a la que ha tenido acceso este periódico, la propia Fiscalía archivó el caso, precisamente con el argumento de que los agresores tenían menos de catorce años. En otra de las denuncias, la Fiscalía sí admitió la denuncia, que sigue su curso.

Entre los casos denunciados, tres menores llegaron a tirar del pelo de dos niñas hasta ponerlas de rodillas “y obligarles a besarles los pies”, además de tomarles fotografías en esa postura. No solo eso, también “les obligaron a entrar en un quiosco cercano a comprarles chucherías con su dinero y les obligaron después a mirarles mientras se las comían”. Estas niñas tardaron un mes en contarles lo ocurrido a sus padres y no lo hicieron por miedo, ya que las habían amenazado.

Agresión

Otro de los hechos denunciados en el que intervino un cuarto miembro de esta pandilla de menores tuvo lugar en la cancha deportiva. El menor, que había estado jugando previamente con tres niños, “volvió a pegar a uno de ellos y le obligó a ponerse de rodillas con los brazos en cruz para pedirle perdón, mientras que a los otros dos les quitó el dinero que tenían y les amenazó para que no contaran nada de lo que había pasado”, relataba otra de las madres sobre lo sucedido.

Estos hechos comenzaron a ocurrir en el mes de abril. Como apuntaron los padres, “hasta que ocurrió esto, ninguno de los niños conocía a los agresores”, señalan las familias.

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