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Entrevista

Enrique Vila-Matas: "Escribiendo iba a situaciones en las que yo mismo me di miedo"

El escritor barcelonés ha presentado este martes en Zaragoza su última publicación

Enrique Vila-Matas. Andreea Vornicu

Enrique Vila-Matas ha presentado este martes en el IAACC Pablo Serrano su último libro, 'Montevideo'. El escritor barcelonés ha atendido previamente a este diario para desgranar algunas de las claves de una obra en la que realidad y ficción confluyen en una habitación de la capital uruguaya.

¿Qué le lleva a escribir ‘Montevideo’?

El impulso de narrar que no quiero narrar. La idea es contar que hay una persona que quiere ser ensayista y acaba narrando. Esa es la paradoja del libro.

¿Cuál es el objetivo de esta historia, qué quiere reflejar?

Absolutamente nada. Es un libro muy singular, que no se parece a ninguno, ni siquiera de los míos, en el que no hay mensajes de ningún tipo. Simplemente, cuento la historia por contar.

¿No es más complicado a veces escribir sin esa intención?

Si tengo la intención de transformar el mundo, lo transformo en el mundo. La escritura es para mí una entidad autónoma en la que no me veo obligado más que a contar historias, sin opinar sobre ellas. De hecho, este libro es un tratado sobre la ambigüedad.

"Había escrito el libro para saber el final, y me encontré con algo que no me esperaba"

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La define como su obra más libre.

La más libre y la más abierta. Es infinita, no tendría por qué tener final, debido a esa estructura que salta de un lado para otro, y al mismo tiempo vuelve a los temas centrales. El principal es la búsqueda del punto en que confluyen realidad y ficción en una habitación de Montevideo.

También es una pequeña incursión en la literatura fantástica y de terror.

Sí, casi involuntaria. Cuando llegué al capítulo en el que tenía que saber qué había en el cuarto contiguo, no lo sabía. Había escrito el libro para saberlo, y me encontré con algo que no me esperaba. A partir de ese momento, el libro camina por una historia de terror hasta el final.

Que el escritor no sepa el final de lo que está escribiendo puede ser una de las claves de su éxito.

Dicen que trabajando llega la inspiración. Escribiendo iba a situaciones en las que me veía obligado a imaginar algo que no hubiera imaginado nunca, en las que yo mismo me di miedo. Si eso llegó no fue de fuera, sino de dentro. Escribir es una gran ruta para cualquier escritor joven, el crearse un mundo propio que siempre es tuyo. Es un camino interesantísimo que no entiendo porqué no se practica más.

Pero esos mundos propios están influenciados por el exterior y las experiencias personales.

Cuento historias que han ocurrido, o que hago ver que han sucedido. Hay de todo en el libro. Lo único que cambia en el escritor con el tiempo es la experiencia. Nosotros no acabamos de saber nunca nada, pero como mínimo lo comentamos.

"Los escritores no acabamos de saber nunca nada, pero como mínimo lo comentamos"

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Empezó a escribir en la dictadura, ¿hasta qué punto ha influido en su personalidad como autor?

Era una época en la que la situación para un joven era patética. Lo que pasó en mayo del 68 nos llegó de oídas porque ni siquiera podíamos leerlo en la prensa. Parecía que no había futuro, pero a base de buscarnos la vida fuimos una generación que salió adelante. Ahora es todo más caótico, la globalización ha hecho que la televisión refleje una visión horrorosa. Pero si uno sale por el mundo se encuentra con una humanidad extraordinaria y un mundo totalmente diferente del que nos presentan en las noticias de las tres.

¿Cuál debe ser el papel del escritor en un mundo así?

Debería ser esencial, pero cada uno cumple con lo que tiene que hacer. Mi función es la de narrar una historia y ponerla al alcance de quienes estén interesados. Mi compromiso es únicamente con la escritura.

Sus obras han sido traducidas a más de 30 idiomas. ¿Cree que se puede perder la esencia de un libro al cambiar de lengua?

Depende del traductor y del país. Cuanto mejor está escrito un libro, más complicada es su traducción. En una entrevista en China, la primera pregunta duró casi cinco minutos y solo me estaban preguntando si distinguía entre ficción y realidad.

"Escribir es un camino interesantísimo, no entiendo porqué no se practica más"

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¿Y las distingue, o chocan demasiado?

No chocan, son simplemente dos conceptos, dos palabras. Pueden conectar perfectamente según cómo se escriba el libro, y la prueba es 'Montevideo'.

Tras este libro, ¿ya tiene pensado el siguiente?

Todos los libros que escribo me conducen a un cierre en el que parece que ya he llegado al límite y no puedo escribir más. En este me va a pasar lo mismo, espero, y de él saldrá el siguiente.

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