Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Luis

La opinión sobre el Oviedo: "¿Por qué no hay tregua?"

20

Real Oviedo - Las Palmas IRMA COLLÍN

En Almendralejo, cuando aún no había pandemia, el Cuco decidió parafrasear a “Barricada” para insuflar ánimos a sus cuquinos. “No hay tregua”, escribió en una pizarra. Así, en letras grandonas. Es, para los poco melómanos, el título de una canción del grupo de rock navarro. Sí, lo de “Barricada” era por una banda, no era ningún juego de palabras con la carrera de obstáculos con la que se ha encontrado el Real Oviedo desde que este siglo amaneció.

¿O sí? Bueno, piensen lo que quieran. El caso es que ha pasado hace un año largo de aquellas palabras que pretendían inspirar ánimos en una plantilla que se iba para Segunda B y, desgraciadamente, su vigencia no ha caducado. Les aviso. A partir de esta frase ya no me hago responsable de las analogías que pueda hacer en su mente. Son libres para usar todas las relaciones que les venga en gana. Porque la letra de esa misma canción –que dicho sea de paso, probablemente, no pasará a la historia por su refinamiento– también tiene frases que le vienen como anillo a esta semana de derbi y de máxima rivalidad. Dicen los “Barricada” que esto es como el juego del gato y ratón y que los mejores años (se supone que los del protagonista de la canción) los pasó en clandestinidad, pero se ve tentado constantemente a claudicar, lo que hace que la situación acabe convirtiéndose en un laberinto del que no encuentra la salida. El estribillo habla ya de cosas más serias, de un hombre asustado y algo de un gatillo. Ya saben, su mente es libre. El fútbol no. Y aquí no hay tregua nunca. Nunca.

Compartir el artículo

stats