Opinión

El Oviedo controla, el Sporting gana

El Oviendo controló el derbi de ayer en El Molinón pero el Sporting se quedó con los tres puntos. A diferencia de los últimos encuentros de la máxima rivalidad el de ayer resultó entretenido (stop por fin al aburrimiento) y tuvo, además de la tensión que se les presupone a este tipo de confrontaciones, juego bonito en ocasiones, oportunidades de gol y también polémica. Los azules demostraron que son un buen equipo, pero eso es insuficiente si fallas tus oportunidades para marcar y, además, en las jugadas conflictivas te quedas solo con las sensaciones, con tu verdad, no con las decisiones finales de quien tiene la última palabra,incluso contraponiendola a la opinión de los que le asesoran desde el VAR. Los rojiblancos se dejaron llevar, excepto en los primeros minutos del partido, y casi siempre permitieron (o es que no tuvieron otra opción) que los de la capital del Principado llevaran la iniciativa en el centro del campo. Pero ello no quiere decir que no contaran con sus oportunidades de ampliar el resultado, aunque fueron más las de los oviedistas.

El entrenador de los carbayones, Luis Carrión, fue fiel a su manera de ver el fútbol, pero su valentía resultó insuficiente en esta ocasión. Al final sacó al terreno de juego a todo su arsenal ofensivo, pero sin resultado. Por su parte, Miguel Ángel Ramírez fue más timorato en su planteamiento, quizás vaya con su carácter, pero fue quien se llevó el gato al agua. En todo caso el resultado de ayer no debe confundir ni a unos ni a otros. Quedan muchos partidos para que Ramirez pueda cantar victoria o para que Carrión dé por perdida ninguna opción en la lucha por el ascenso. Es evidente que ambos clubes cuentan con las mejores plantillas de los últimos años.

El partido comenzó con un extraordinario gol de Nacho Méndez cuando todavía no se había cumplido el minuto dos. El tanto de los rojiblancos dejó un poco tocados a los oviedistas, pero poco a poco su fútbol fue imponiéndose. El Sporting retrasó líneas a partir del minuto 20 aproximadamente y dejó el control del juego a los de la capital del Principado, quienes comenzaron a hilvanar alguna que otra buena jugada. La más brillante una galopada por la banda de Abel Bretones, el mejor del Oviedo en el derbi, que metió un gran balón al centro del área que Paulino (otro de los destacados) no pudo aprovechar cuando lo más fácil hubiera sido marcar. Paulino, muy activo durante todo el primer tiempo también creó peligro unos minutos después al rematar de cabeza una falta lanzada por Colombatto. Ya en el segundo tiempo el argentino aprovechó otra falta para disparar directamente a puerta obligando a Christian Joel a realizar una gran intervención.

En la segunda parte el Oviedo se lanzó sin tapujos al ataque, sobre todo por las bandas. Los canteranos Viti y Bretones quedaron exhaustos. Bueno, ciertamente hay que destacar que todos los jugadores, de uno y otro equipo, que tuvieron minutos lo dieron todo sobre el césped de El Molinón. Un derbi es un derbi y un campo lleno te lleva a ello. Siguió teniendo oportunidades el equipo carbayón, aunque también es verdad que el Sporting, aunque con menos juego, tuvo dos ocasiones muy claras.

Carrión estaba al final del choque molesto con el árbitro, pero al mismo tiempo resaltó que, en todo caso, es culpa de su equipo no sacar nada positivo de su salida a Gijón ya que no supieron aprovechar ninguna de las ocasiones que tuvieron. “Yo lo que tengo que ver es por qué centramos 30 veces y no acertamos”, dijo. Buena conclusión la del técnico oviedista.