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Nuevos planes para el área sanitaria

El edificio de salud mental junto a Cabueñes albergará un hospital de día para menores

El Sespa autoriza los primeros estudios para diseñar el inmueble, de unos 2.500 metros cuadrados, que evitará las derivaciones a Oviedo

Entorno del Hospital de Cabueñes. | Pablo Solares

Luz verde al edificio de salud mental en Gijón. El Principado pretende iniciar el año que viene el diseño de un centro específico de patologías psiquiátricas para el área sanitaria V en el que pretende incorporar, como servicio prioritario, un hospital de día infanto-juvenil, un recurso del que hasta ahora solo dispone Oviedo a nivel regional. El proyecto de este nuevo edificio, adelantado por LA NUEVA ESPAÑA el pasado mes de febrero, tiene aún pendiente de concretar su ubicación exacta –si bien se pretende que el recurso se ubique cerca del Hospital de Cabueñes y ya se estudian varios espacios–, pero se entiende necesario un dispositivo de al menos unos 2.500 metros cuadrados. El hospital de día, se espera, se reforzará con un centro de salud mental infanto-juvenil y un centro terapéutico. El Sespa, según explicó ayer su gerente, Concepción Saavedra –que visitó la ciudad para presentar los presupuestos sanitarios de 2023 en la región junto al consejero Pablo Fernández– aún tiene que "estudiar las necesidades" del área sanitaria, pero asume que el nuevo edificio podrá servir para reordenar algunos espacios de atención a la salud mental de adultos y que el hospital de día infanto-juvenil tomará como referencia al existente dispositivo ovetense creado en 2019 en el centro de salud de La Ería.

Los recursos concretos con los que contará el dispositivo tienen aún que definirse, porque el Sespa todavía tiene que realizar un estudio de necesidades para averiguar tanto qué tipo de recursos necesita el área V como cuál será el espacio físico con el que se contará finalmente para construir el edificio. Se pretende que esté en el entorno de Cabueñes, adscrito a la Milla del Conocimiento, y se han revisado ya varias fincas, entre ellas una de 2.100 metros cuadrados que linda con el hospital.

Lo que sí se ha marcado como prioritario es que ese futuro edificio cuente con un hospital de día infanto-juvenil, un dispositivo específico para el tratamiento ambulatorio –sin ingreso hospitalario– de trastornos mentales graves en la infancia y la adolescencia. El Principado entiende que se podrá tomar como modelo fiable el hospital de día ya existente en Oviedo, equiparable a Gijón por volumen de actividad y demanda. El recurso ovetense tiene 20 plazas y atiende a jóvenes de entre 6 y 17 años, aunque el límite de edad se amplía en procesos complejos como brotes psicóticos. Se creó en 2019, y ya por entonces se valoraba la posibilidad de replicar el modelo en Gijón más adelante. Y el auge de patologías psiquiátricas en la infancia de los últimos años ha venido a acelerar el proceso. Este tipo de hospitales de día suelen tener personal de enlace con centros educativos y tratamientos terapéuticos que se aúnan con intervenciones intensivas.

En la hoja de ruta del Plan de Salud Mental 2022-2023 este dispositivo ya figura como uno de los recursos necesarios en la región para los próximos años. Sin un calendario de actuación ni partidas presupuestarias asignadas –aunque ayer Saavedra confirmó que habrá una partida en 2023 para comenzar a "diseñar" el dispositivo gijonés–, se baraja por ahora tanto el hospital de día como un centro de salud mental infanto-juvenil y una comunidad terapéutica. Estos dos últimos recursos sí están ya presentes en la ciudad: el centro de salud mental está adscrito al complejo del centro de salud de Puerta la Villa y la comunidad terapéutica tiene un edificio propio en Somió. Falta por aclarar si el nuevo edificio aglutinará estos recursos o si el servicio se duplicará.

El otro dispositivo de referencia en Gijón es el Centro de Tratamiento Integral (CTI) de Montevil, que abrió en 2003 y cuya atención individualizada a usuarios, en su mayoría adultos, ha logrado reducir las tasas de reingresos y las tentativas suicidas. El resto de la atención, más allá de la planta psiquiátrica de Jove –la única de Gijón–, son los centros de salud mental adscritos a ambulatorios. Recursos todos ellos disgregados y sin una unidad de referencia para la atención a menores, lo que lleva motivando quejas en el gremio sanitario desde hace años, que entendía que no incluir un recurso de este tipo en el marco de la ampliación de Cabueñes había sido un error.

La ciudad se lleva 50 de los 96,5 millones de inversiones sanitarias del Principado en 2023

El ambicioso presupuesto sanitario para 2023 incluye una partida de 96,5 millones de euros para el apartado de inversiones. De ellos, más de la mitad, unos 50 millones, se quedarán en Gijón, la mayoría (38 millones) para continuar con la ampliación del Hospital Universitario de Cabueñes. "El municipio puede estar orgulloso de estos presupuestos, suponen un aumento del 200% respecto a la partida de este año", se felicitó ayer Pablo Fernández, consejero de Salud, que presentó en la ciudad la cuentas regionales de su departamento en el Museo Barjola. Más allá de la ampliación del hospital público de la ciudad, la otra gran partida para 2023 se aglutina en las inversiones de equipamientos de alta tecnología para toda la red sanitaria. Serán unos 4,2 millones para financiar la anunciada sala de hemodinámica y el angiógrafo de Cabueñes, así como dos resonancias (una para el hospital y otra para el centro de salud de Puerta la Villa) y dos escáneres también uno para dispositivo. El centro de salud, de hecho, será foco de más inversiones, porque su anunciada reforma para convertir el dispositivo en un centro de alta resolución –los ahora llamados CARUAP– exige, matizó ayer el consejero, 777.159 euros para obras de instalación de equipamientos y otros 38.855 para mejorar la accesibilidad del complejo. Hay otra gran partida para Gijón en 2023: la cirugía robótica. Cuantifica el consejero en cinco millones de euros la partida destinada a dotar al Hospital de Cabueñes con un quirófano inteligente que cambiará la forma de trabajar en el complejo. El nuevo robot podrá realizar, por ejemplo, cirugías de prostatectomía e histerectomía radical –procesos de extirpación de próstata y útero–, así como laringectomías, cirugías por cáncer colorrectal y gástrico y extirpación de tumores en la lengua. La colocación de este recurso exige que el edificio central de Cabueñes crezca en dos plantas –y ahí se le dará también cobijo al angiógrafo–, un proyecto ya previsto para echar a andar a inicios de año. En esta última partida se incluyen mejoras en equipamientos de salud bucodental, compra de ecógrafos para atención primaria y procesos de digitalización, según explicó el consejero.

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