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Paulino Tuñón

La Guía existe

Sobre la iluminación navideña en el corazón del barrio

La historia que les voy a contar es real. Llegó la Navidad. En mi barrio, el Ayuntamiento madrugó más que en años anteriores y el 16 de octubre, sábado, observo la instalación de luces navideñas en el corazón de nuestro barrio popularmente conocido como el Campu de La Guía, que ha sido escenario de tantos eventos festivos y de los cuales han sido testigos los más que centenarios árboles llamados plátanos de sombra. Campu sagrado que fue lugar de encuentro de todos los nacidos en La Guía, sostén del fielatu que allí existía junto a una fuente que saciaba la sed de los peregrinos y que nuestra asociación restauró de nuevo haciéndola santo y seña de nuestra bandera del barrio de La Guía. Pues bien, me aproximé a los operarios responsables de la instalación y les hice una sugerencia acerca de mejorar el aspecto de la plaza, ya que todos los años da sensación de desangelada con solamente un lateral iluminado ¿Por qué no alargar la instalación de luces hasta un árbol frondoso instalado al lado de la fuente? Recuerdo que tan solo una vez, siendo Paz Felgueroso alcaldesa de nuestra ciudad, lo vimos debidamente iluminado. Y ciertamente fue del agrado de todos los vecinos y hasta la fuente y sus flores lucían más gracias al Plan Piles vigente por aquel entonces. La respuesta de los operarios fue diáfana. Para ellos no habría inconveniente si el responsable del Ayuntamiento lo permitía.

En ese mismo momento me puse en contacto con el concejal encargado de nuestro barrio para que trasladara mi petición al responsable de la iluminación. Como es frecuente en él, el edil atendió mi petición. En vista de que no había respuesta, el 25 de octubre me dirigí a la señora administrativa encargada de la gestión luminaria quien ni por teléfono ni por correo electrónico se dignó contestarme hasta que al fin el 5 de noviembre recibí un email que en breve síntesis decía lo siguiente:

“En respuesta a su solicitud le comunico que las solicitudes relacionadas con el aumento o variación de los elementos de alumbrado navideño deben ser aprobadas por el concejal de Obras Públicas, o en su defecto la Dirección General de Obras Públicas. Para ello pongo en copia a las secretarias tanto del concejal como del director general quienes gentilmente les indicarán como proceder para que su petición tenga una respuesta lo más rápida posible”.

Tras remitirle las gracias telemáticas por la tramitación de nuestra petición, aún a día de hoy estamos esperando por la respuesta del concejal de Obras o en su defecto de la dirección general de Obras Públicas. De todo lo cual tiene conocimiento nuestro querido concejal de barrio.

De nada sirvió su apoyo ni la intercesión que a buen seguro hemos tenido por parte de la FAV. Algo no funciona bien en nuestro Ayuntamiento. Un exceso de burocracia y demasiados compartimentos estancos entre sus unidades o estructuras administrativas. Y desde luego, las decisiones que se toman no siempre están de acuerdo con el sentir de sus ciudadanos.

De cualquier forma, La Guía, como otros barrios de la ciudad, existe. O acaso la plaza de La Guía no debiera requerir el mismo grado de tratamiento que otras, como la de San Miguel por poner un ejemplo, con idénticos árboles.

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