Las Regueras, a ciencia cierta

La Fundación Margarita Salas lleva al concejo su proyecto para despertar vocaciones científicas y el interés por la investigación y la tecnología entre los escolares de zonas rurales

David Fernández realiza un experimento ante la mirada atenta de los alumnos en el colegio Príncipe de Asturias.

David Fernández realiza un experimento ante la mirada atenta de los alumnos en el colegio Príncipe de Asturias. / Irma Collín

Catorce alumnos de Sexto de Primaria del colegio "Príncipe de Asturias" de Las Regueras aprenden ciencia de la mano de la Fundación Margarita Salas y con la colaboración de Valnalón. Toca realizar experimentos para descubrir qué alimentos llevan almidón o estudiar la velocidad de reacción. Todos alrededor de una mesa con el ingeniero David Fernández, el dinamizador STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), como guía, siguen con curiosidad los pasos que va dando.

Un día a la semana los estudiantes asisten a la clase, haciendo preguntas y repitiendo algunos de los procedimientos que les explica. "Aprendemos mucho", afirman Lucía y Jimena Pérez y Clara Antón. Junto a ellas Tasio Lago y Celia Martínez enumeran varios de los experimentos que han realizado hasta ahora en las lecciones recibidas durante varias sesiones.

Durante las primeras sesiones han trabajado sobre la ciencia en los cuentos clásicos, han estudiado huesos de dinosaurios y han fabricado prototipos poniendo en práctica habilidades científicas como la observación, la recopilación de datos y evidencias o la comprobación de teorías. Lo hacen en una actividad extraescolar en el Aula Margarita Salas, un espacio dedicado a la destacada científica valdesana habilitado gracias a la colaboración del colegio. Allí hacen ciencia gracias al aprendizaje basado en la indagación.

Este innovador proyecto Dinamizadores STEM de la Fundación Margarita Salas tiene como objetivo impulsar las vocaciones y el interés por las carreras científico-tecnológicas en zonas rurales y contextos con falta de referentes cercanos. La iniciativa funciona en otras cuatro comunidades autónomas además de Asturias –Andalucía, Extremadura, Castilla y León y la Comunidad de Madrid– y cuenta en el centro de Las Regueras con la colaboración de la ciudad tecnológica de Valnalón, dependiente de la Consejería de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico.

Los estudiantes, durante uno de los ensayos. | Irma Collín

Los estudiantes, durante uno de los ensayos. / Irma Collín

"Son actividades en las que, por encima de aprender ciencia, hacen ciencia, que es mucho más importante", asegura el director de Educación y Divulgación de la Fundación Margarita Salas, David Perezagua. Con esta iniciativa se pretende poner en valor la importancia de los perfiles científico-tecnológicos STEM, tan demandados actualmente en el mercado laboral, transmitiendo a los más jóvenes la pasión por la tecnología, la ciencia y la investigación con el fin de mejorar así su interés por dedicarse a ello.

Este es uno de los objetivos de la Fundación, nacida en 2023, en los programas que tiene dirigidos a niños y adolescentes para mejorar su motivación hacia estas disciplinas y, a la vez, detectar el talento científico de forma temprana. Bárbara de Aymerich, investigadora de la Universidad de Burgos y coordinadora del proyecto, destaca que este es "un innovador proyecto de alfabetización científico-tecnológico con el que buscamos el acompañamiento continuo al alumnado, clave a la hora de fomentar la pasión por las ciencias entre las edades más tempranas".

"Lo haremos de forma lúdica y cercana, porque la ciencia está a nuestro alrededor: en el arte, el deporte, el cine, la radio, la televisión o la música", apunta. Con este programa, manifiesta, "vamos a mostrar a los más jóvenes que la ciencia les necesita y ellos necesitan a la ciencia". La Fundación Margarita Salas pretende trabajar, dice Bárbara de Aymerich, "en la dinamización de los entornos rurales y urbanos con menos contacto con la ciencia con eventos y acciones específicas para familias, facilitando el contacto directo con el tejido industrial y autónomo de la zona con el fin de aportar a los participantes una visión más accesible de la ciencia a través de acciones para visibilizar a los referentes más cercanos".

Otro de los objetivos es que, durante el desarrollo del proyecto, se vaya creando un "mapa de científicos de la sociedad civil" que permita visibilizar la labor de los investigadores, conectarlos y demostrar que se hace ciencia en diversos lugares. El director de Educación y Divulgación de la Fundación Margarita Salas explica que "se dinamizará la red de científicos de la sociedad civil que haya en cada comarca haciéndoles partícipes de las actividades que realicemos e involucrándoles en distintas acciones, incluyendo la posibilidad de visitar su centro de trabajo, y demostrando así a los niños que participan en las actividades extraescolares que existen opciones tangibles de desarrollar una profesión científico-tecnológica allí donde viven".