13 de mayo de 2017
13.05.2017

El Oviedo quiere creer

Los azules visitan al Nàstic de Tarragona con el único objetivo de sumar tres puntos que les metan de lleno en la lucha por el play-off de ascenso a Primera

13.05.2017 | 01:20
Juan Carlos detiene un balón ante David Fernández y Carlitos.

"Solo pienso en: Tarragona, tres puntos". Fernando Hierro es el autor del lema de la semana. En un lenguaje casi críptico, el entrenador condensa el único objetivo que pasa por la cabeza los azules. Viajar a Tarragona, enfrentarse al Nàstic (20.45 horas, Nou Estadi, Liga 1/2/3)) y derrotarle. Regresar a casa con los tres puntos es el remedio a los males del equipo de las últimas semanas. Es el camino más directo, el atajo, a recuperar las buenas sensaciones. La pelea por el play-off es más afilada de lo que se presumía hace algunas semanas, la etapa en la que el colchón con el séptimo era mullido, y con cinco fechas por disputarse, a los azules solo les sirven zancadas de tres puntos.

El vestuario ha desterrado esta semana la palabra final de su vocabulario. Incluso Hierro ha calificado el encuentro como "vital", antes de la palabra maldita. La sucesión de finales en la que vivía el equipo no estaba teniendo grandes éxitos así que toca cambiar el registro. Pero el de Tarragona es un partido de importancia máxima. Un choque trascendental en las aspiraciones azules. Hierro no quiere hacer cábalas, ha guardado la calculadora en el cajón y dice solo centrarse en lo de hoy, pero los cálculos hablan de que el Oviedo debe ganar tres o cuatro choques de los cinco restantes. Todo lo que no sea sumar de tres hoy significará una llamada a la heroica en el mes decisivo del campeonato.

Para lograr los tres puntos, Hierro quiere aprovecharse de las dudas del Nàstic, equipo que en estos momentos navega en la zona de descenso. Los catalanes han pasado en un año de pelear por ascender (fue eliminado la temporada pasada en el play-off de ascenso por Osasuna) ha intentar salvar el cuello.

Los azules llegan a la cita con bajas sensibles, hasta cinco en esta ocasión. La amplitud de plantilla es evidente, 25 jugadores, lo que se pone a prueba una vez más es la capacidad de los sustitutos. No se trata tanto de la cantidad como de la calidad. A los lesionados en los últimos tiempos (Borja Domínguez, Ortiz y Varela), se sumaron el viernes otras dos ausencias sensibles. Verdés y Linares no superaron las molestias que arrastraban a lo largo de la semana y se quedaron en Oviedo, Para suplir al primero, Hierro confirmó que David Fernández jugará de inicio. Para el segundo se abre el abanico.

El malagueño no reveló la identidad del sustituto de Linares, pero sí confirmó que mantendrá su apuesta por los dos delanteros. Aunque con matices. "Igual yo le llamo delantero pero vosotros no", explicó a los periodistas. La pista sugiere que podría emplear a un centrocampista para acompañar a Toché en la punta de ataque. Susaeta, que en otras ocasiones ya ha actuado como enlace entre los medios y los atacantes, podría ser el hombre elegido. Nando podría ser el beneficiado, entrando en el equipo inicial en un intento por darle profundidad al equipo, uno de los defectos en la derrota ante el Alcorcón.

El Oviedo podría jugar esta noche con Juan Carlos; Johannesson, Costas, David Fernández, Christian Fernández; Nando, Torró, Erice, Berjón; Toché y Susaeta. Completan la lista de 18 futbolistas Esteban, Óscar Gil, Vila, Fernández, Rocha, Carlitos y Michu.

La urgencia es común en ambos bandos. El Nàstic, con la duda de un Emana con molestias, solo piensa en una victoria que le haga escapar de los puestos peligrosos de la clasificación. La salvación pasa por mejorar su deficiente rendimiento ante su público.

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