Jesús Martínez, dueño del Real Oviedo, al descubierto: “Necesitamos la ciudad deportiva; es la única forma de hacer un proyecto para Primera División”

"Buscábamos alguien con una filosofía más afín al Grupo, por eso elegimos a Carrión; ese 4-3-3, ese pressing, esa dinámica… Y, sobre todo, esa alegría"

Jesús Martínez, en su despacho de la Universidad del Fútbol de Pachuca.

Jesús Martínez, en su despacho de la Universidad del Fútbol de Pachuca. / N. A.

Nacho Azparren

Nacho Azparren

–¿Cuántas horas duerme al día?

–Ahora bastantes, cinco o seis, más o menos.

La pregunta es pertinente porque cualquiera que siga de cerca los movimientos de Jesús Martínez le asaltará la misma duda: ¿De dónde saca el tiempo? Preside una institución, el Grupo Pachuca, que sobrepasa los límites futbolísticos, con una Universidad del Fútbol, por ejemplo, que da trabajo a cientos de personas y forma más alumnos. Acude a cada acto como representante del Grupo, siempre con una sonrisa, y tarda una eternidad en desplazarse a pie porque cada 5 pasos le asalta una nube de chavales que buscan una foto. Sonrisa, pulgar en alto y a seguir. Y lo hace todo, quizás estos sea lo que más sorprenda, con una energía desbordante. Jesús es un huracán con piernas que en los últimos meses tiene una obsesión: el Real Oviedo.

Martínez recibe a LA NUEVA ESPAÑA en plena resaca de la gala de investidura del Salón de la Fama del Fútbol Internacional, acto que cuida con esmero. Lo hace en su despacho, donde las fotos de su familia se entremezclan con la de su buen amigo Pelé. La amalgama de imágenes resume el carácter de un hombre, familiar y futbolero, al que, dicen los más cercanos, el Real Oviedo es ahora mismo el asunto que más horas le quita de sueño. Aunque diga que siga cumpliendo con sus 5 o 6 diarias.

–¿Qué conclusiones saca de los días de celebración en Pachuca?

–Es una felicidad plena. Porque por primera vez acudió gente de todo el Grupo. No solo de aquí de Pachuca, también de León, de Chile, y los del Oviedo, claro. Además de algunos patrocinadores, han podido conocer esto muchos profesionales que aún no habían podido venir. Y se ha juntado la gala con el reconocimiento a Alejandro Domínguez (presidente de la Conmebol sudamericana), que es como un hermano para mí.

–¿Es la gala que más satisfecho le deja?

–Puede ser. Si te paras a pensar en los invitados, asombra. Además de las estrellas del fútbol, vinieron tantísimos presidentes de clubes americanos y personalidades. Como dice mi amigo Jorge Valdano, el fútbol es el idioma universal. Y así se ha podido ver en Pachuca. Los sueños de los grandes soñadores nunca llegan a cumplirse porque siempre son superados. Así lo siento con el Salón de la Fama.

–¿Mantiene la idea de celebrarlo algún día en Oviedo?

–Ya estuvimos en la ceremonia de selección y fue un éxito. Me ha pedido el gobernador de Guanajuato que la celebre en León (México) y lo más probable es que sea allí en 2024. Pero mantengo mi sueño de que el día de mañana sea en Oviedo.

Jesús Martínez, con un futbolín del estadio Hidalgo de Pachuca, con una foto de Pelé de fondo. | N. A.

Jesús Martínez, con un futbolín del estadio Hidalgo de Pachuca, con una foto de Pelé de fondo. / N. A.

–¿Alguna preferencia entre los investidos?

–Son todos de talla internacional, pero quizás me quedo con Rafa Márquez, que estuvo con nosotros en León. No se adaptó a Nueva York, estaba triste, y yo lo rescaté a finales de 2012 para jugar en León. Le dije que tenía que estar en otro Mundial y ganar una liga mexicana, que no lo había hecho. Lo fichamos, conquistó la Liga y luego fue el capitán en el Mundial.

–El Oviedo. ¿Cómo lo ve?

–Estoy un poquito más contento... Un poquito, no: mucho más contento. Luis Carrión ha hecho un trabajo increíble en tan poco tiempo. Se le ve una alegría, que es lo que yo pedía. Yo me sentía triste, frustrado, porque mi filosofía era completamente diferente a lo que veía. Hay que decir que en su momento Cervera hizo un grandísimo trabajo, no hay que olvidarlo. Fue excelente porque sacó el barco adelante en momentos muy difíciles. Pero necesitábamos alguien con una filosofía más afín al Grupo. Ese 4-3-3, ese pressing, esa dinámica de Carrión... Y sobre todo esa alegría. Ahora sí veo a un equipo alegre.

–Un cambio muy grande.

–Y la culpa no es de Cervera. ¡Fue nuestra! Por dar continuidad a alguien que no es de nuestra filosofía. Fue un error costoso.

–Y si ahora lo tiene tan claro, ¿por qué renovaron a Cervera dos años?

–Esa es una buena pregunta... En esa decisión influyó mucho la opinión de Martín (Peláez) y Agustín (Lleida), y yo siempre confío en mi gente. Soy cercano a mi equipo. Y ellos me decían que no había otra forma de asegurarnos la continuidad de Cervera que firmar por dos temporadas. Era una imposición.

“Cervera no tuvo la culpa, fue nuestra por dar continuidad a alguien que no es de nuestra filosofía; Fue un error costoso”

–¿Y no incluyeron una cláusula por la que el despido sería más barato si el equipo no funcionaba?

–No. Ahora estamos en ello, tratando de llegar a un acuerdo, porque nosotros debemos cumplir con lo pactado.

–Carrión. ¿Qué le parece?

–He hablado dos o tres veces con él, nos comunicamos también por Whatsapp y me da buenas sensaciones. El equipo muestra otra cara. Es una dinámica diferente, no solo en los partidos. Lo ves en los entrenamientos, en sus charlas, en su trato...

–¿Cómo llega a Carrión?

–El punto de partida es que teníamos que tener un técnico con otra filosofía, la del Grupo Pachuca. Había dos o tres nombres que nos interesaban. Nos encajaba Rubi, también. Y a mí me gustaba mucho Diego Alonso (uruguayo que acaba de firmar por el Sevilla). Con Diego hablé, pero tenía otras aspiraciones. Estaba pendiente de si le firmaba una selección y, mira, al final le salió una gran oportunidad con el Sevilla. Ojalá le vaya bárbaro porque es un gran profesional.

–Y se quedan con Carrión.

–Yo trato de moverme, de pulsar opiniones. Es una opción que me plantean desde España, prioritaria desde el principio, y yo confío plenamente en Martín (Peláez), Agustín (Lleida) y Roberto (Suárez) pero además pregunto a más gente. Por ejemplo, a Torrecilla (exdirector deportivo del Sporting que es ahora presidente del Everton de Chile), que tiene mucha experiencia en la categoría. Y tengo buenos amigos en España que me aconsejan, como Miguel Ángel Gil Marín (dueño del Atlético de Madrid) o Carlos Mouriño (presidente del Celta). Y todas las opiniones que recabé me hablaron muy bien de Carrión. Pero muy bien. También hablé con él por teléfono antes de ficharlo y me gustó.

–¿Ahora es optimista?

–Mejor ir poco a poco, que esta categoría es dura. Pero es importante salir de los puestos de abajo porque es lo que te da confianza, lo que permitirá crecer a los futbolistas.

–Nos estamos centrando mucho en los entrenadores pero los jugadores también tendrán su responsabilidad, ¿no?

–Exacto. Todos tenemos culpa en cómo va el equipo. Desde la presidencia hasta los jugadores. Ellos deben demostrar el tipo de futbolista que son. A nosotros nos costó un esfuerzo enorme cerrar esta plantilla. Todavía me acuerdo de lo que sudamos para traer a Colombatto. Que tuvo ofertas importantes, pero le dije "vas a ser feliz en Oviedo", y ahora está encantado. Ojalá nos pueda ayudar al proyecto, que el día de mañana queremos que siga en Primera.

“Cazorla es un diez como persona; Y he estado investigando: se queda una hora después que sus compañeros para estar más en forma”

–Vamos con algunos nombre propios: Jaime Seoane.

–Al principio le costó, esperaba mucho más de él, pero está en una adaptación y el cambio de entrenador le viene de maravilla. Es un gran profesional, se cuida muchísimo: alimentación, preparador físico... Está impecable. Creo que el día que meta su primer gol agarrará mucha confianza.

–Uno de los suyos: Paulino.

–Tiene que jugar más fácil. Lo he hablado con él muchas veces: es un superdotado técnicamente, pero suele hacer una jugada de más. Es un gran chavo, un gran futbolista, con buen físico y con talento. A veces pierde balones que no puede perder, pero cuando tiene el día...

–Romario. ¿Sigue confiando?

–Mucho, mucho. Va a dar más. Estoy seguro. Como Alemão, ¿eh? Va a ayudar mucho a Bastón. Ya tengo ganas de verle. Es un tanque, fuerte, de área, puede venir bien para algunos partidos.

Martínez y Peláez.

Martínez y Peláez. / N. A.

–Al hilo de Alemão: ¿Cómo ficha Jesús Martínez? Me refiero a esas apuestas que son más suyas que de la dirección deportiva.

–Tengo varias inteligencias deportivas y las pongo a competir. Hay una en Pachuca, en León, en Oviedo y en Everton. Siempre estoy encima de ellos. En el pasado mercado tuvimos que hacer un esfuerzo importante por el Oviedo. También por León. Y al que sacrificamos, y me duele, es a Pachuca. Fue un mercado muy estresante, con operaciones complicadas.

–Y al margen de esas inteligencias deportivas, ¿cuenta con asesores externos?

–Sí. Tengo más gente. Por ejemplo, para fichar a Alemão también hablé con un exentrenador que había tenido, el Cacique Medina. Había visto varios partidos de Alemão y me habían hecho un informe. Y Medina me terminó de convencer. Además, todos los fichajes pasan por mí. Después de tantos años en esto creo que tengo la sensibilidad y el tiento para poder fichar.

–¿Tuvo dudas con la "Operación Cazorla"?

–Futbolísticas, ninguna. Mi duda era el sueldo. Dudaba de si podríamos pagar a un futbolista de ese caché. Pero ahí le debemos todo a Santi. Y ya no te hablo como futbolista, sino como ser humano: es un diez. No un ocho, ¿eh? ¡Un diez! Ahí hizo una labor increíble Martín (Peláez), que llevaba trabajando desde meses atrás la operación. Cuando empecé a hablar con Cazorla fue cuando dijo que no quería nada más que el sueldo mínimo. Si hubiera pedido 5 millones no hubiéramos podido, pero hizo el esfuerzo. Ver a Cazorla que quiere regresar al equipo en el que se formó es increíble.

–¿Aquí en México le preguntan mucho por Cazorla?

–¡Continuamente! ¿Y lo has visto en los partidos de fuera de casa? Va a cualquier estadio y la gente se pone en pie a aplaudirle. Está disfrutando, se le ve. Y he estado investigando. Me dicen que se queda una hora más que sus compañeros para estar más en forma.

–¿Cómo ha seguido los problemas de Camarasa?

–Pues mira, justo acabo de hablar con él. Está para jugar más rápido de lo que pensamos y muy agradecido a la afición, es un gran chaval y un futbolista que tiene que darnos todo. Estoy admirado con cómo va recuperándose. Ya había visto casos con problemas de salud mental, por eso aquí, en la Universidad del Fútbol, tenemos un departamento de psicología fuerte.

“Si me preguntas que qué posición creo que hay que mejorar te diría que un central que pueda jugar también de lateral”

–¿Se va a reforzar el Oviedo en el mercado de invierno?

–Hemos tenido muchas lesiones, lo primero es que todos se recuperen. Pero si me preguntas qué posición creo que hay que mejorar te diría que un central. Un central que pueda jugar también de lateral. Aunque estamos muy limitados por el tope salarial y no es sencillo.

–Ya hay quien pide la vuelta de Borja Sánchez...

–Está en un proceso en León. No ha tenido suerte. Hace unas semanas iba a ser titular y se lesionó. Pero ahora tiene que empezar a entrar, tiene que demostrar el jugador que es. Hay un Mundial muy cerca. No pasa por nuestros planes inmediatos que vuelva a Oviedo.

–Ya no es tan común ver a un dueño de un club tan futbolero. ¿Cuántos partidos ve a la semana?

–Muchos, muchos. Estaré viendo, entre la liga mexicana, española y más partidos internacionales, unos 20 a la semana. En España veo al Madrid, al Barça, al Atlético, al Mallorca por el Vasco (Aguirre)... Y varios de Segunda.

–Dígame algún futbolista de Segunda que le hayan gustado este año.

–(Piensa detenidamente). ¿Bellingham no vale? (risas). De Primera me encanta Griezmann, siempre me ha gustado.

––De Segunda, de Segunda...

–El otro día me gustó mucho el central del Leganés, Sergio (González). Un cuate alto y fuerte, buen físico y se defendía técnicamente. Y, por decirle otro, me parece muy bueno Íñigo Vicente, del Racing.

–¿Y un jugador que intentaría llevar al Oviedo si estuviera en Primera?

–Erik Sánchez sería increíble. ¿Se imagina un medio del campo Colombatto-Erik Sánchez?

–¿Se ve con el Oviedo en Primera?

–Claro que sí. Soy un hombre de mucha fe, pero ya os lo dije al llegar: esto es un proyecto. Hay que darle mucho tiempo y cariño. No es de un día para otro. Y en cuanto tengamos la ciudad deportiva, el proceso será más rápido.

–¿Tiene calculado cuánto lleva invertido en el Oviedo?

–¡Mucho! (risas). Piensa en las dos ampliaciones, 2,8 millones y 2,2, más la compra al Grupo Carso, más las inversiones de CVC que es un dinero que hay que devolver...

–¿Ya ha afrontado todos los pagos con Carso?

–No, aún quedan algunos plazos. Con Arturo (Elías) hay una comunicación fluida. Por ejemplo, cuando cambiamos de entrenador enseguida le llamé para informarle. Se preocupó porque no esperaba que se cambiara tan rápido de entrenador. Noto su apoyo absoluto.

–¿Cómo va la ciudad deportiva?

–La verdad es que pensé que iría todo más rápido, que no se alargarían tanto los trámites. Va muy lento. Necesitamos una ciudad deportiva. Te soy claro: la única forma de hacer un proyecto en Primera es con una nueva ciudad deportiva. Con las normas del tope salarial, si no tienes una estructura fuerte para la cantera es imposible un proyecto en Primera. Puedes ascender un año, pero a la larga no se sostendrá. Necesitas crear desde abajo. Hay varios equipos que nos sacan ventaja, uno de ellos nuestros vecinos, porque cuentan con mejores infraestructuras.

–¿Ya tiene todo diseñado?

–Está todo sí, sí. Queremos que se parezca a La Esmeralda, en León.

“Claro que veo al Oviedo en Primera, soy un hombre de mucha fe, pero ya lo dije al llegar: esto es un proyecto”

–¿Han hablado con el Sporting de cara al Mundial 2030?

–No lo hemos hecho aún pero apoyaremos lo que haga falta para que Asturias tenga una sede mundialista. Eso tiene que analizarse al margen de la rivalidad. Con los dueños del Sporting tenemos una filosofía muy diferente y no hay relación de amistad, pero hay que buscar una solución en la que ganemos todos.

–¿Se podrá replicar algo como la Universidad del Fútbol en Oviedo?

–Nos costó, pero estamos muy orgullosos de cómo funciona. Es un modelo único en el mundo. Porque nosotros no hacemos convenios con universidades, sino que las creamos. Han venido muchos clubes a verlo, entre ellos el Madrid. Sería estupendo poder replicarlo en Oviedo algún día.

–¿Cómo valora el primer año de Pachuca en el Oviedo?

–Lo primero que pienso es que tenemos una deuda enorme con la afición. Por ellos me da la mayor pena que el equipo haya empezado tan mal. Esa tristeza que transmitíamos... Se lo dije a los futbolistas, tenemos una deuda. Es una afición apasionada y leal y debemos darles alegrías. Este semestre no ha sido sencillo para mí, Pachuca y León tampoco empezaron bien. Pero sí tengo la esperanza de que vaya la cosa mejor.

–¿Cuándo le veremos por Oviedo?

–Me invitaron a acudir a los Premios Princesa, pero con la situación complicada deportivamente de Pachuca y León, y algún compromiso pendiente, me va a ser imposible ir. Una pena. Pero antes del Mundial de clubes espero poder estar por allí.