Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Aviso a los padres: si la mascarilla infantil es FFP2 no está homologada

Les ponen la certificación europea “CE” y se venden incluso en farmacias, pero no están homologadas

Modelos de mascarillas FFP2 que no están correctamente homologados.

Modelos de mascarillas FFP2 que no están correctamente homologados.

Cualquier mascarilla FFP2 infantil que compremos no está homologada. Aunque lleve la certificación europea “CE” y se venda incluso en farmacias, se trata de un producto cuya efectividad no ha sido probada. Así lo aseguran organismos notificados, autorizados para conceder este sello que certifica la calidad de los productos

Imaginen que van a comprar un casco de bicicleta para un niño. Se asegurarán de que ofrece la máxima seguridad en caso de accidente. ¿Qué sentirían si supieran que el modelo infantil no se ha probado en niños, y que simplemente se copia el certificado del casco de adulto –que sí ha sido testado en laboratorio– en el modelo infantil?

Pues algo así ocurre con las mascarillas infantiles FFP2. El uso de la mascarilla es obligatorio en España para niños mayores de 6 años. Existen en el mercado mascarillas higiénicas desechables y reutilizables, aunque las que mejor protección ofrecen, en términos generales, son las EPI, las FFP2, por su capacidad de filtración de bacterias y virus y su ajuste prácticamente perfecto al rostro. Sin embargo, esta última cualidad no ha podido ser probada en las mascarillas infantiles.

Por definición, todas las FFP2 infantiles con el sello “CE” son falsas

decoration

No es un detalle sin importancia. Una mascarilla FFP2 filtra aproximadamente el 95% de los aerosoles. Sin embargo, como ha dicho en reiteradas ocasiones el ingeniero José Luis Jiménez, profesor de Química de la Universidad de Colorado y uno de los mayores expertos mundiales en aerosoles, si quedan huecos alrededor de la nariz o en las mejillas entran y salen por ellos un alto porcentaje de aerosoles, y la mascarilla se convierte así en un mero objeto decorativo. Las pruebas para probar la eficacia de filtración y correcto ajuste –hasta un 97% sobre la superficie de la cara– están definidas para la morfología de la cara de un adulto, no la de un niño, por lo que, por definición, todas las FFP2 infantiles con sello “CE” son falsas.

Mascarilla infantil con el sello de la CE

Esta ha sido la respuesta de varios organismos autorizados a una usuaria gallega que quiso comprobar la homologación de una mascarilla infantil KN95 –el estándar estadounidense equivalente al FFP2– marcada por encima con las letras CE. Al poner el nombre de la mascarilla, KADI 001, fabricada en China, en el buscador de CCQS, agencia consultora especializada en la certificación CE, esta consumidora halló que la certificación abarcaba tanto mascarillas de adultos como infantiles. Esto denota una irregularidad, ya que el citado sello CE no se otorga por fabricante ni por grupo o tipo de productos, sino que se expide por modelo, por código de producto. Las mascarillas de adulto y niño, al ser de tamaños diferentes, ya son modelos diferentes. Por tanto, una de las certificaciones tenía que ser falsa, y resultó ser la de la mascarilla infantil: no ha sido probado científicamente que ofrezca el 97% de ajuste facial que sí se ha verificado en el modelo de adultos.

Si quedan huecos en torno al rostro, la mascarilla es solo un objeto decorativo

decoration

En una consulta diferente sobre otra mascarilla infantil, y tras enviar fotografías y todo tipo de detalles, recibió una respuesta elocuente por parte de un organismo notificado: “Le informo amablemente de que el certificado adjunto es para mascarillas para adultos. Lamentablemente, el fabricante intenta vender mascarillas infantiles en España haciendo referencia a este certificado. Las mascarillas de la foto no han sido probadas y su rendimiento no ha sido confirmado por ningún certificado”.

Por tanto, y siempre según varios expertos en verificación independientes, estaríamos ante un fraude por parte de algunos fabricantes, no de los establecimientos –farmacias incluso– que venden estas mascarillas infantiles de buena fe.

La usuaria ha dirigido correos electrónicos a la Xunta, a la Generalitat de Cataluña y al Gobierno, sin haber obtenido todavía respuesta.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats