Hay que prestar especial atención a la limpieza de todos los utensilios de cocina, pero es que hay algunos que son tan complicados de limpiar, que al final acabamos dándonos por vencidos. Es el caso de las sartenes, sobre todo la parte que da al fuego, que acaba llena de manchas de grasa quemadas que son imposibles de limpiar. Sin embargo, hay un truco definitivo para dejarlas como nuevas.

La limpieza de la cocina es una tarea importante para mantener un ambiente seguro y saludable para cocinar y comer. Es importante limpiar regularmente todas las superficies de trabajo, los electrodomésticos, los utensilios de cocina y los platos. También es importante desinfectar las áreas donde se manipulan alimentos, como las encimeras y las tablas de cortar.

Una de las primeras cosas a hacer al limpiar la cocina es limpiar cualquier desorden o basura. Esto incluye vaciando la basura y recogiendo cualquier plato o utensilio sucio. A continuación, se pueden limpiar las superficies de trabajo y los electrodomésticos con un limpiador suave y un paño húmedo. Es importante asegurarse de limpiar las áreas donde se manipulan alimentos con un desinfectante para matar cualquier bacteria o germen que pueda estar presente.

Los platos y utensilios de cocina deben ser lavados a mano o en el lavavajillas, según sea necesario. Es importante asegurarse de que estén completamente limpios antes de guardarlos. También es importante limpiar y desinfectar regularmente las tablas de cortar, ya que estas son una de las principales fuentes de contaminación cruzada en la cocina.

Y para limpiar nuestras sartenes lo primero de todo es pasarlas por el fuego, sí por el fuego. Hay que calentarlas a fuego bajo durante un minuto para ayudarnos a limpiarlas. Después, echaremos un buen chorro de vinagre de limpieza sobre la parte de abajo de la sartén, la que queremos limpiar, además de añadirle una gota de jabón para limpiar los platos, independientemente de la marca.

Estropajo

Una vez añadidos estos productos de limpieza, tocará darle con el estropajo de metal, el nanas de toda la vida, y ya verás como sale la grasa con facilidad. También podemos ayudarnos con un estropajo jabonoso, que acabará de darle el toque especial a la limpieza de la sartén.

Por último, volveremos a echarle un chorrito de vinagre de limpieza, y le pasaremos un trapo, eso le dará brillo y ya tendremos las sartenes como nuevas.