Dice el Alcalde de Oviedo que no recuerda haber visto una tormenta tan “tremenda” como la que cayó ayer en la ciudad a primera hora de la tarde, una tromba de agua que también provocó daños en otros puntos de la región –en Gijón, donde se vieron afectadas las vacunaciones, y Avilés se registraron diversas incidencias– pero que se cebó especialmente con la capital del Principado. La predicciones ya habían puesto a los asturianos sobre aviso, pero nadie se imaginaba lo que estaba por venir.

A eso de las tres y media de la tarde el cielo se puso negro como el carbón y comenzó a jarrear como si se tratase de un castigo divino. Agua, granizo y relámpagos a todo trapo, con tanta intensidad que muchas calles de Oviedo llegaron a parecerse a los canales de Venecia. De hecho, el centro estuvo colapsado al menos durante una hora en pleno aguacero y la ciudad permaneció, hasta bien entrada la tarde, a la cabeza de la lista de las localidades españolas con los registros más altos de agua por metro cuadrado (45,8 litros). O Saviñao, en la provincia de Lugo, acabó la jornada en el primer puesto. “Los propios bomberos aseguran que jamás habían visto cosa igual”, afirma José Ramón Prado, el concejal de Seguridad Ciudadana de Oviedo.

Los datos de

la tormenta

en Oviedo

Precipitación de

45 l/m2

Ranking de lluvias

Temperatura

mínima

En litros por metro cuadrado. Datos de las 21.30 h

Temperatura

máxima

15,7º

O Saviñao (Lugo)

27,1º

77,4

(6.40 h)

Oviedo

(13.50 h)

46

Fresno de Sayago (Zamora)

43,4

Orense

38,8

Los datos de la tormenta

en Oviedo

Precipitación de

45 l/m2

Temperatura

máxima

Temperatura

mínima

27,1º

15,7º

(13.50 h)

(6.40 h)

Ranking de lluvias

En litros por metro cuadrado. Datos de las 21.30 h

O Saviñao

(Lugo)

77,4

Oviedo

46

Fresno de Sayago (Zamora)

43,4

Orense

38,8

Los datos de

la tormenta

en Oviedo

Precipitación de

45 l/m2

Ranking de lluvias

Temperatura

mínima

En litros por metro cuadrado. Datos de las 21.30 h

Temperatura

máxima

15,7º

O Saviñao (Lugo)

77,4

27,1º

(6.40 h)

46

Oviedo

(13.50 h)

Fresno de Sayago (Zamora)

43,4

38,8

Orense

La gran tromba no duró más de cuarenta minutos, pero fue tiempo suficiente como para poner patas arriba media ciudad. En el centro, en calles como Uría o San Francisco, el agua pasaba con creces por encima de los tobillos y entraba como una cascada en comercios y locales hosteleros. Sus propietarios trataban de evitarlo por todos los medios, pero la riada era imparable. Mientras tanto, el teléfono de emergencias no paraba de sonar para solicitar ayuda a los bomberos. En pocos minutos se registraron cuarenta llamadas que dieron lugar a diecisiete intervenciones. Entre las incidencias más graves se encuentra la registrada en el Hospital Universitario Central de Asturias, donde hubo importantes filtraciones que acabaron inundando el ala B de la sexta planta.

Una de las zonas más afectadas por el temporal fue el barrio de Ventanielles, donde la ruptura de un colector ubicado en la calle Río Dobra convirtió el entorno del Palacio de los Deportes en una especie de lago con más de medio metro de profundidad. El Alcalde, Alfredo Canteli, acudió por la tarde a comprobar los daños registrados en Ventanielles y pudo constatar cómo la tormenta levantó por completo el firme de la calle Río Dobra, que acaba de ser asfaltada, y cómo los vecinos, armados con escobas y cubos, trataban de sacar el agua acumulada en algunos garajes. “Tenemos miedo de que mañana –por hoy– vuelva a pasar lo mismo porque las previsiones son aun peores”, decía Susana Peña mientras achicaba agua. Canteli, en mitad de la calle, le dio una orden a uno de los miembros de su equipo: “Hay que mirar bien las arquetas para que mañana no vuelva a pasar”, dijo el regidor, que también se puso en contacto con los responsables de la Policía Local para que los agentes estén en alerta desde primera hora de la mañana por si se repiten las tormentas.

La tromba de agua de Oviedo inunda las terrazas y corta el paso en las calles del centro

Pero el parte de incidencias no se cerró con lo ocurrido en Ventanielles, y hubo muchas más incidencias. El la calle González Besada, por ejemplo, la inundación de la terraza de un ático provocó serios daños en los dos pisos que están por debajo, en los que parte del techo se vino abajo por culpa de las filtraciones. En la zona de La Argañosa y Alejandro Casona también se inundaron varios garajes y bajos, algo que también ocurrió en La Tenderina y en la calle Mayorazu, en las inmediaciones del polideportivo de Fozaneldi. En algunas calles de Ciudad Naranco, un barrio con muchas pendientes, el agua bajaba con fuerza y también se coló en algunos locales. La tormenta azotó a Oviedo con tanta intensidad que llegó a derribar un árbol en la calle Navia y obligó a desalojar a los trabajadores que se encontraban por la tarde en las consejerías ubicadas en el edificio del Calatrava. “El agua salía a borbotones por los óculos del techo y no éramos capaces de controlarlo”, afirma una de las trabajadoras.

Por otro lado, el aguacero provocó serias inundaciones en los bajos del complejo hotelero de Las Caldas y llenó de agua varias casas de planta baja en Las Segadas. Además, según fuentes del área de Seguridad Ciudadana, la tormenta provocó varios accidentes de tráfico en los que no llegaron a registrarse heridos, solo daños materiales. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología anuncian que las tormentas volverán a repetirse con fuerza hoy en toda Asturias. “Si nos pilla otra así de gorda vamos a tener que salir en canoa”, afirma Ramón Suárez, que vive en Ventanielles y ayer estaba empapado. “Llevo todo el día achicando agua”, decía resignado. Y como él, muchos ovetenses que hoy mirarán al cielo con cierto temor.

En el Calatrava llueve sobre mojado y en el HUCA tapan las filtraciones con sábanas

F. VALLINA/S. F. LOMBARDÍA/J. A. ARDURA

“Cada vez que llueve fuerte, hay goteras e inundaciones en el Calatrava. Está hecho unos zorros”. Es el testimonio de una de las trabajadoras del Principado, que ayer se vio obligado a decidir el desalojo de varias dependencias, entre ellas, la consejería de Salud, como consecuencia del agua que se colaba por la planta tercera, la más alta del edificio diseñado por el arquitecto valenciano. El edificio de Buenavista no fue el único afectado por la tormenta ya que también hubo problemas puntuales en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

El agua se cuela en la tercera planta del Palacio de Calatrava

“Caía el agua por el techo como si fuese una catarata”, describió una de las trabajadoras desalojada de las oficinas del Calatrava en la tarde de ayer. “Salía a borbotones por los óculos y no éramos capaces de controlarlo. Pudimos apartar las mesas y parece que los equipos informáticos no están dañados, pero llegó un momento en el que era imposible hacer nada”, comentó otra de las personas que tuvieron que irse a casa a raíz de la tromba de agua que cayó entre las tres y media y las cinco de la tarde en Oviedo. La zona afectada es principalmente el tercer piso del complejo, el más alto “En los de más abajo no hay nada, pero nos han mandado salir a todos”, relataban a LA NUEVA ESPAÑA. Los funcionarios del Principado conocieron a última hora de ayer que no debían ir hoy por la mañana a las oficinas ya que “no funcionan los ascensores y no saben cuánto podrá durar la avería”. También había problemas con la luz y riesgo de cortocircuitos. Así, se les ordenó teletrabajar al no poder asegurar las condiciones el edificio.

La tromba de agua de Oviedo inunda la sexta planta del HUCA

Hace meses ya se produjo una situación similar, tras una tormenta, también con desalojo incluido. Entonces se dio parte al servicio de Patrimonio para proceder a la reparación. “Está pendiente de Contratación. Fueron a mirar hace poco pero no se ha hecho nada y ahora cayó este aguacero”, relataba ayer una de las empleadas públicas afectadas. La lluvia también ha afectado al HUCA. El hospital ovetense sufrió importantes filtraciones de agua, que acabaron inundando la sexta planta B. El personal sanitario ha trabajado a destajo para tratar de frenar con sábanas y ropa de cama la inundación, que entraba a borbotones por paredes y cuartos de tuberías. Estos problemas son recurrentes. “Si llueve muy fuerte, hay goteras e inundaciones; si la lluvia es moderada, más o menos aguanta”, añaden en fuentes sindicales, que reclaman una intervención para evitar que se repita este tipo de situaciones.

Una vecina evita con su fesoria la inundación de varias casas de Bueño

Los vecinos de Bueño, en Ribera de Arriba, volvieron a tener ayer durante unos minutos el corazón en un puño ante el temor de sufrir las enésimas inundaciones de los últimos años. La fuerte lluvia caída durante las horas centrales de la tarde llegó a amenazar con anegar varias casas y si al final no ocurrió, fue en parte por el trabajo de Matilde Mangas, una vecina del barrio de La Cai que, valiéndose de fesoria, logró desatascar varias rejillas de los desagües consiguiendo que el agua fluyera.

La acción de la mujer permitió ganar tiempo antes de la llegada de un vehículo encargado de desatascar los sumideros saturados por el barro y los desechos arrastrados por los efectos del chaparrón. Los momentos más críticos llegaron en torno a las cinco de la tarde, según explicó el vecino Víctor Tresguerres, pero finalmente tan solo hubo que lamentar la entrada de agua en algún garaje y la anegación de varias fincas de la vega de Bueño.