Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El urbanismo que viene: menos burocracia, más control del Principado

El Ejecutivo presenta el anteproyecto de ley de ordenación territorial, que irá a la Junta en otoño

Vista aérea de la urbanización de La Fresneda

Vista aérea de la urbanización de La Fresneda

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ramón Díaz

Ramón Díaz

Oviedo

El Gobierno del Principado ha decidido darle una vuelta de tuerca al urbanismo regional. La Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial presentó ayer las líneas maestras del anteproyecto de ley de ordenación integral del territorio de Asturias (LOITA), que en los próximos días entregará a los grupos parlamentarios para su debate en otoño en la Junta General. El objetivo del Ejecutivo es aprobar una ley que elimine trámites burocráticos y dé más agilidad a la planificación municipal. Una ley que evite la continua judicialización que vive el urbanismo en Asturias desde hace decenios, y que otorgue más capacidad al Gobierno del Principado para "ordenar el tejido de ciudades intermedias, villas y aldeas, de modo que se preserve el medio natural". Y una ley que posibilite un urbanismo menos encorsetado y que dé mayor libertad expresiva a la arquitectura contemporánea.

Según el Ejecutivo, la futura ley tendrá en cuenta la "singularidad asturiana", y no se limitará a catalogar el suelo, sino que valorará la potencialidad de cada territorio. Otorgará herramientas técnicas, "flexibles y ágiles", a los ayuntamientos y apostará por la protección del medio natural, la sostenibilidad y el "reciclaje urbano, frente al consumo de territorio". Crecer hacia adentro siempre que sea posible, parece la idea.

El urbanismo será "una tarea compartida" entre los municipios y el Principado y la ley favorecerá "la innovación territorial, la sostenibilidad y la cohesión". Cambian muchos nombres, resta por ver si también lo harán los contenidos. Así, desaparece el suelo no urbanizable, que pasa a llamarse "suelo rural"; desaparecen también los planes parciales. Y ya no habrá planes generales de ordenación (PGO), sino "estrategias municipales de ordenación" (EMO), que según el Principado permitirán plasmar "una visión a largo plazo" y recuperar "los principales valores de la ordenación territorial de los concejos".

La ley será más abstracta y generalista que la actual No entrará en detalles y el derecho de la propiedad se trasladará a una segunda fase, en los denominados planes de ordenación detallada (POD), que recogerán los derechos y deberes de los propietarios. "Este instrumento ofrece un margen de modificación respecto a la EMO, lo que evitará que se deba recurrir a continuas modificaciones del documento estructural y estratégico", según el Principado. Así, el planeamiento municipal será "más horizontal, dado que se eludirá la estructura en cascada y el alargamiento de plazos de forma innecesaria, lo que minimizará a su vez el posible impacto de las anulaciones judiciales", añade.

Las ordenanzas edificatorias y el catálogo urbanístico serán documentos independientes y simplificados, lo que permitirá mayor agilidad. Habrá tres clasificaciones de suelo: urbano, rural y núcleo rural. Y dentro del medio rural habrá dos tipos de calificaciones: "tradicional", para núcleos que mantienen sus características morfológicas, arquitectónicas, entorno y paisaje general, y "ordinario", los transformados parcial o totalmente.

Grado será el concejo piloto en el que se pondrán en práctica las herramientas introducidas en el anteproyecto para testar su efectividad o introducir cambios si fuera necesario.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents