Me quedo en el pueblo

El yoga es su forma de vida

Sandra Fernández, que trabajó 22 años en hostelería, halló en la disciplina una salida laboral: «Fue transformador»

Sandra Fernández, en su local de yoga en Candás, donde también vive. | Ana Paz Paredes

Sandra Fernández, en su local de yoga en Candás, donde también vive. | Ana Paz Paredes / Ana Paz Paredes

Sandra Fernández Galán transmite, desde el primer minuto que se charla con ella, una enorme satisfacción por el trabajo que, afirma, es una forma de vida. Desde que abrió en Candás su local donde imparte yoga, la sala está siempre completa de asistentes, de los que el 97 por ciento son mujeres. Dice que el yoga, en el que se combinan posturas físicas y ejercicios de respiración y meditación, es como entiende su vida. «Llegué al yoga porque fui a una clase y fue una experiencia muy transformadora para mí, fue lo que me descubrió que siempre estuvo en mí», explica esta emprendedora que, sin embargo, empezó muy joven a trabajar en otro oficio: la hostelería, donde ejerció 22 años de camarera en diferentes locales candasinos.

«No se me daba bien estudiar, y a los 16 años ya me puse a trabajar. Desde siempre he sido una mujer creativa. Fui a Cuba, traje artesanía y me puse a venderla tres años hasta que nació mi hijo que, ¡cómo pasa el tiempo!, ya tiene 16. Como siempre fue una persona con inquietudes decidí formarme más en servicios de restauración. Sin embargo, para hacerlos, tenía que tener la ESO, y no la tenía. Total que empecé a estudiar de nuevo, saqué la ESO y me profesionalice en mi sector. Eso me dio a entender que diferente es cuando estudias algo que te gusta y como lo disfrutan, te sobran lo demás conceptos», relata.

Sin embargo, tras descubrir el yoga, su vida y su trabajo cambió, para bien, de forma radical. «Enseguida hice mi primera formación y a la que le siguió una segunda. Total, que pronto me animé a dar algunas clases y empecé con un grupín por las mañanas en dependencias del Casino de Candás. Las clases fueron tomando auge y amplié las clases hasta que llegó la pandemia y tuve que parar justo cuando me acababa de dar de alta en autónomos, cuando ya tenía un grupo que podía sostener. Entonces, fue cuando nos bonificaron con 4.000 euros a los autónomos afectados por la pandemia y sentí que ese dinero sería para abrir, en el futuro, mi propio local», recuerda.

Y, tal y como lo narra, así fue. Pronto apareció uno muy apropiado para abrir su centro de yoga que se llama «Yo yoga, ¿y tú?», donde cumplió dos años el pasado mes de mayo. Eso sí, antes de hacerlo realidad llevó a cabo un plan de viabilidad. «Sí, puedes tener mucha ilusión y muchas ganas, pero hay que hacer números. Aparte de ilusión, no cabe duda de que tienes que tener los pies en la tierra. Paso a paso pude hacer mi hoja de ruta y trato de ir cumpliendo mis objetivos trimestrales», explica esta mujer infatigable que, además, vende ropa dos meses al año, en verano, en los mercados.

«Aquí en la sala tengo algo ahora porque es verano, pero a partir de septiembre está completamente vacía para las clases. El año pasado me fui a Bali y traje mi propia mercancía y este año, que me voy a Tailandia, haré lo propio», explica la candasina.

En «Yo yoga, ¿y tú?», también imparte otras disciplinas como pilates, yoga aéreo, yoga restaurativo o reiki, por citar algunas. Otro de sus grandes logros, junto a dos compañeras, es haber puesto en marcha con enorme éxito el festival Yoga Fest en 2019.

«El primer año organizamos como pudimos el evento con la inmadurez propia de cuando inicias algo por primera vez. Quedamos impresionadas, vino muchísima gente. Fue un bombazo. En los años siguientes ha continuado y en este año contamos con profesionales para llevar a cabo este tipo de eventos. En la última ocasión acudieron más de 1.000 personas de toda España. Este año tendrá lugar los días 22, 23 y 24 de septiembre, con una participación de grandes profesionales del yoga y actividades que espero atraigan a Candás a cuantos estén interesados. La gente puede consultar actividades, horarios y demás en la página web de Candás Yoga Fest», dice ella que sí cree que se puede emprender y vivir en el medio rural. «Yo aquí sigo en Candás, no lo cambio por nada».