Los vecinos, ante el cierre al baño en Bañugues: "Hace décadas que está contaminada"
Los asiduos de la zona ya conocían antes de la prohibición de acceso al agua el mal olor en el arenal y la presencia de vertidos fecales
Esteban Gutiérrez, habitual que recoge serrón para la pesca, en la zona oeste de la playa de Bañugues donde se encuentra el fuerte olor. | I. B.
Irene Blanco
El arenal de Bañugues se mantuvo desierto en la jornada de ayer. Pese al buen tiempo, los carteles de "aguas temporalmente no aptas para el baño" y la bandera roja, que siempre señaliza la prohibición de baño, mantuvieron alejados a los bañistas. Los vecinos no están sorprendidos por el test positivo en bacterias fecales que realiza Salud Pública del Principado cada semana en las playas asturianas.
Los testigos apuntan a cuatro posibles focos bacterianos: el río que desemboca en la playa, un desagüe del puerto del que salen aguas espumosas, el mal estado de la arenal por posibles vertidos fecales por tuberías cubiertas por la arena o por la descomposición de algas desechadas del fondo del mar de forma irregular por barcos que se dedican a su recolección y, de lo sí están seguros desde el Servicio de Aguas del Ayuntamiento de Gozón, es de que las aguas fecales de los pueblos del próximos desembocan sin depurar en "el Puntal, unas rocas cercanas, más arriba de la playa".
Por el momento, los afectados esperan conclusiones oficiales del Principado. "El baño va a estar prohibido hasta que esté bien el control, pero no nos han informado del número exacto de la presencia de la bacteria", explica el Jefe de Deportes de Gozón, Roberto Martínez, encargado de la supervisión de la coordinación del equipo de salvamento.
Los socorristas reivindican la falta de información sobe la bacteria y las cuestiones técnicas y sanitarias a las que se enfrentan sin ninguna protección y de la que creen que puede proceder sarpullidos cutáneos en algunos bañistas, inusuales en los arenales cantábricos. Esteban Gutiérrez, suele recorrer el arenal gozoniego en busca de "serrón", la forma de nombrar a los gusanos que se utiliza para pescar. "Antes esta zona olía mal, pero este año huele peor y hay menos gusano", afirma. Según las fuentes consultadas, se piensa que el origen de las bacterias viene de vertidos ilegales de purines de ganaderías próximas al río que llega a la playa en la zona este. Sin embargo, el fuerte olor se encuentra en el oeste, aunque se desconoce si está relacionado con la detección de la bacteria.
Algunos bañistas habituales se han acercado a las zonas verdes que rodean la costa, como José Ramón Nogueira que todos los veranos acostumbra bañarse en el pueblo. "Llevamos décadas hablando de que estaba contaminado, pero es una pena porque es una playa que por lo demás es segura", explica y localiza olores "desagradables", mientras teme las consecuencias para el entorno. Otro vecino, Manuel Artime, señala que la depuradora expulsa aguas con espuma y mal olor sin que esté en funcionamiento. "Lleva más de treinta años pero no tiene ningún tipo de mantenimiento", apunta. En la tarde en la que se cerró el baño la playa localizó purines en una zona próxima al caudal del río que la Guardia Civil visitó. Melero González dice que "es imposible que las aguas lleguen a la depuradora, seguramente el agua contenga los desechos de ratas", comentario repetido por un trabajador próximo a la depuradora, Manolo Gómez: "tiene que estar plagado de culebras", augura.