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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre la Eurocopa, el Sporting y el Oviedo: Las chapuzas que vienen

Los problemas que traerá el tira p'alante que libras de Rubiales y su guardia pretoriana

Aficionadas de Italia siguiendo al final ante Inglaterra EFE

El fin de semana acaba con héroes y villanos en Wembley, un serbio igualando a Nadal y Federer en el top de los mejores recolectores de trofeos de la historia del tenis y con los dos grandes del fútbol asturiano quemando etapas hacia el inicio de una temporada que llegará en pleno “caloret” de agosto. Sin olvidar que Messi, con no se sabe ya cuántos años, ha logrado alzar su primer gran trofeo con Argentina. Luego, risas y chanzas con el amigo Neymar, al que ayudó a hacerse archimillonario, y que tratándose del colega da la sensación de que poco le importa ganar o perder, aunque sea en Maracaná.

Mientras, aquí, en casa, en el mundo real, los clubes modestos se llevan las manos a la cabeza por la que se avecina. Habrá descensos a docenas. Las chapuzas para acabar las competiciones en plena pandemia traen ahora estos barros junto con el tira p’alante que libras de Rubiales y su guardia pretoriana.

Los clubes modestos se llevan las manos a la cabeza por la que se avecina. Habrá descensos a docenas. Las chapuzas para acabar las competiciones en plena pandemia traen ahora estos barros junto con el tira p’alante que libras de Rubiales

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Pero como es fútbol modesto la sensación es la de que todo vale y, lo peor, que a nadie (o a casi nadie) importa salvo cuando llega la hora de votar en las presidenciales en una Federación en la que, por cierto, no se sabe el por qué (risas) los mandatos duran más que las pirámides. La gerontocracia del sillón se suma a la oligocaspa de unos señores que, como diría García, han llegado para servirse y para no servir. Si no, no se entiende tanto apego al organismo federativo.

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