Opinión | En territorio comanche

La opinión sobre el Oviedo y el Sporting: Por favor, fichen a Watson

Bien harían los habitantes de la dacha azul en contratar a Sherlock Holmes y al doctor Watson para que den con las causas de que la enfermería azul parezca la puerta del Corte Inglés un minuto antes del inicio de las rebajas

Pues fin del juego para el Oviedín en el Copa que más mola. Los de Carrión no pudieron con el Castellón, que estuvo a un pasito de ponerse 3-0. Pero en el fútbol las categorías están para algo y ahí apareció Alemão para darle esperanzas a los azules tras lograr su primer gol en el "fúrgol" europeo. Pero el 2-1 para los de Castalia ya no se movió. Se esfumó así el sueño de que un equipo de Primera División volviera a pisar el verde del Carlos Tartiere. Aunque no da la sensación de que haya muchas lágrimas en la casa azul. La Copa no es la competición de los equipos de Segunda, inmersos unos en luchar por la gloria y otros por no caer al barro. Y en el caso del Oviedo se une que Carrión anda corto de efectivos por culpa de las lesiones. Este asunto ya es crónico y no exclusivo de esta temporada.

Ni el cambio en la jefatura de los servicios médicos ha servido para, por el momento, poner coto a esta plaga a la que no es ajena ningún equipo del mundo mundial, cierto es. Pero bien harían los habitantes de la dacha azul en contratar a Sherlock Holmes y al doctor Watson para que den con las causas de que la enfermería azul parezca la puerta del Corte Inglés un minuto antes del inicio de las rebajas. ¿El estado de los campos de entrenamiento? ¿La tensión y ansiedad de querer llegar cuanto antes al play-off? ¿La mala suerte? Seguramente, como se dice ahora, el motivo sea multifactorial. Ahí está el caso del Sporting, cuyo dueño explicó que descubrieron que el césped de El Molinón estaba inclinado hacia un lado y que esto provocaba lesiones musculares. Otro misterio digno de investigación detectivesca. Por eso no estaría mal que ficharan a Holmes y Watson, ¿oyisti, güey?