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Viento a favor a la espera de financiación

El desarrollo de parques eólicos marinos en Asturias, pendiente de la inyección de los Next Generation: “La inversión es enorme”

Dos de las tres plataformas que conforman el parque eólico marino Windfloat Atlantic de EDP Renovables en Viana do Castelo (Portugal). | M. M.

Asturias tiene viento, empresas fabricantes punteras a nivel mundial y proyectos para desarrollar parques de energía eólica marina en su costa (EDP Renovables y la alianza Enagás-Naturgy ya mostraron su interés), pero falta legislación nacional para su desarrollo y, sobre todo, falta financiación (el nivel de inversión es de 4,5 millones de euros por megavatio). De ahí que los fondos europeos Next Generation se hayan convertido en la piedra angular para que se aceleren los proyectos, coinciden las empresas y expertos consultados. Se trataría, en realidad, de una fase preindustrial, pero el gobierno asturiano no quiere dejar pasar la oportunidad, y de ahí que haya buscado alianzas con Galicia y Cantabria para promover el desarrollo de las tecnologías y las cadenas de valor asociadas. En definitiva, generación de empleo e impulso de la actividad económica en plena descarbonización y transición energética e industrial.

EDP Renovables ya tiene su proyecto preparado para Asturias, una vez que su parque eólico marino flotante y semisumergible en Viana do Castelo (Portugal) ha cumplido un año en operación con mejores resultados de lo esperado. Windfloat Atlantic es el primer parque eólico flotante de Europa continental que comenzó a suministrar energía limpia al sistema eléctrico. El objetivo ahora es llevarlo a escala industrial y expandir este modelo en otros países. Entre ellos España, y la compañía eléctrica se ha fijado en la costa asturiana.

Una de las torres del parque Windfloat Atlantic. | M. M.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) presentó el pasado mes de junio su hoja de ruta de la energía eólica marina, el primer paso para ordenar y regular la expansión futura. El proceso será largo, y va con retraso respecto de otros países, como Francia, que ya ha comenzado a construir sus primeros parques eólicos marinos y ha lanzado la primera subasta mundial de un complejo eólico flotante a gran escala. Y Grecia, por poner otro ejemplo, que ya prepara la legislación para las primeras subastas el año próximo.

La “Hoja de ruta para el desarrollo de la eólica marina y de las energías del mar en España” del MITECO sitúa la costa asturiana entre las zonas con mayor potencial para la implantación de aerogeneradores por sus condiciones de viento. Pero limita los espacios para su desarrollo a dos zonas: entre Tapia y Luarca, y de Candás a Colunga.

Si la parte legislativa ocupa y preocupa al sector energético en España, el foco de atención se centra básicamente en la necesidad de financiación para iniciar la construcción de los parques eólicos marinos.

La tecnología existe, y se desarrolla, además, rápidamente. De ahí que EDP Renovables proyecte para Asturias un parque eólico mayor marino y de más potencia que el Windfloat Atlantic, con capacidad para suministrar al equivalente a entre 80.000 y 100.000 hogares.

Otra de las cuestiones “singulares” de la costa asturiana es su profundidad, lo que requeriría que las torres estuvieran ancladas a plataformas flotantes (no sujetas al suelo). La empresa avilesina Windar Renovables, del grupo Daniel Alonso, en alianza con Navantia, ya entregó el pasado mes de mayo la última de las cinco plataformas flotantes que construyó para el parque eólico marino Kincardine, situado a 15 kilómetros de Aberdeen (Reino Unido), el mayor complejo eólico marino flotante del mundo instalado hasta ahora.

“Asturias lo tiene todo, pero la inyección económica para realizar estos proyectos es enorme. De ahí que se necesiten los fondos europeos, que lleguen y además que lo hagan pronto, para no quedarnos rezagados”, afirma Manuel Ricos Secades, doctor ingeniero industrial y catedrático de la Universidad de Oviedo. Fue, además, miembro de la oficina de coordinación del Campus de Excelencia Internacional con responsabilidad en investigación y transferencia tecnológica. “Conseguir la instalación de parques eólicos marinos en la región sería una enorme posibilidad de generación de empleo y de riqueza”, sostiene el catedrático.

Las actividades de energía eólica marina en España se limitan, de momento, a proyectos piloto, y el único aerogenerador instalado está en Canarias. Existe un prototipo en Santander y un proyecto frente a las costas de Bilbao en trámite para el año próximo.

El viento sopla a la velocidad adecuada en Asturias, posicionada además como uno de los principales “hubs” europeos de conocimiento y suministro para los mercados internacionales con fabricantes de acero como ArcelorMittal, de componentes de aerogeneradores como Windar e incluso de barcos de apoyo, como Astilleros Gondán.

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