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Así será el colegio de Nuevo Roces: abrirá en 2025 con 27 aulas y espacio para 700 alumnos

El centro, con un coste de 18 millones, contará con una pista semienterrada de uso vecinal, fachadas verdes, gradas y una plaza exterior para clases

Infografía del colegio público de Nuevo Roces visto desde la calle Benito Otero Martínez.

Capacidad para más de 700 alumnos, una pista central semienterrada, un edificio en forma de "L" en el que habrá superaulas y fachadas con vegetación, una gran plaza exterior y espacios pensados para que los utilicen los vecinos del barrio más joven de la ciudad. Estas son las líneas maestras del proyecto para construir el colegio público de Nuevo Roces. El proyecto, que fue adelantado por LA NUEVA ESPAÑA en diciembre del año pasado, implica una inversión del Principado de 18,1 millones de euros. O lo que es lo mismo, la mayor inversión de toda la historia de Asturias para un colegio público, que, si todo va según lo previsto en los plazos, entrará en funcionamiento para el curso 2025-2026.

"Es un proyecto sostenible, accesible y abierto a la comunidad educativa, con diseños innovadores pensados para facilitar el aprendizaje", detalló la consejera de Educación, Lydia Espina, ayer, durante la presentación del edificio. Estuvieron también en la sala de juntas de la Universidad Laboral la alcaldesa, Ana González, y el arquitecto encargado del diseño, Jovino Martínez Sierra. El centro es una clara apuesta por la modernidad, la sostenibilidad y la eficiencia energética. Contará, de hecho, con un certificado verde por su eficiencia energética. Se ubica en una gran parcela de la calle Benito Otero Martínez, junto a la escuela de Educación Infantil. Su superficie construida será ligeramente superior a los 10.000 metros cuadrados. "Buscamos relación con el paisaje y el entorno", detalló Martínez.

El colegio tendrá una planta baja, un primero, un segundo y un sótano. Las plantas están escalonadas para adaptarse a la topografía inclinada de la parcela. Se orientan hacia la trama urbana y dan la espalda a la autovía A-8. Una gran singularidad es la pista polideportiva central. Se construirá semienterrada para optimizar espacio y tendrá una cubierta verde semiinclinada transitable. Las gradas podrán albergar a 222 espectadores y la pista tendrá una zona aparte para realizar calentamientos. Cuenta con gimnasio, vestuarios, biblioteca y comedor, que será una sala polivalente. Tanto la pista como la biblioteca y el comedor tendrán accesos independientes para usarse fuera del horario lectivo.

La plaza exterior del centro, pensada para poder acoger clases al aire libre.

Este bloque se diferencia del que acoge las aulas, el edificio con forma de "L", que es donde van las nueve clases de Infantil. Estarán en la planta baja y se orientan hacia el este, es decir, hacia la escuelina del barrio. La primera y la segunda plantas tendrán las 18 aulas de Primaria. El centro es de línea 3, o sea, con capacidad para algo más de 700 alumnos, a los que hay que sumar los docentes. Habrá espacio para despachos y salas de visitas, de profesores y para la asociación de madres y padres, así como un salón de actos para 229 personas.

"Llega tarde, pero llega", dicen los vecinos de Nuevo Roces, que piden ya el proyecto para un instituto

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El colegio contará con lo que se conoce como superaulas, es decir, agrupaciones de clases para trabajar con dinámicas más modernas. ¿Cómo? Con tabiques móviles insonorizados que permitirán jugar con la superficie total de las clases. Habrá también superficies acristaladas y lucernarias para iluminar las aulas. El centro apostará por la accesibilidad. Las rampas tendrán una inclinación inferior al 6 por ciento. El proyecto ha tenido en cuenta las recomendaciones del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad. "El centro está pensado para el presente, pero también para el futuro. Se ajusta a las necesidades y a las nuevas formas de hacer y pensar la educación", destacó Ana González.

El centro contará con una plaza exterior para dar clases al aire libre. Ya en el vestíbulo, se ha acotado un espacio con graderío y un fuego de campamento, algo así como un anfiteatro, para ejercitar la vena artística de los escolares. La entrada principal está en un atrio abierto con forma de "U". Habrá entradas diferenciadas para Infantil y para Primaria. Aunque el centro da la espalda a la autovía, habrá otro acceso pensado para la pasarela de Nuevo Roces. Se construirán aparcamientos para coches y bicis y dársenas para autobuses. "Es el colegio que nos habría gustado tener de niños", expresó Jovino Martínez, que fue el encargado de diseccionar los espacios.

Las fachadas merecen mención aparte. Habrá vegetación y la cubierta será considerada también una quinta fachada. Contará con equipamientos energéticos tales como placas solares y aerotermia. La eficiencia energética es una de las claves. Estos equipamientos apenas se verán porque irán cubiertos de una capa verde. Las fachadas tendrán unos cables de acero que servirán de sostén a plantas trepadoras de hoja caduca con una doble función. La primera, aislar al centro del calor en verano, y la segunda, que los críos puedan advertir el paso de las estaciones. También valdrán para facilitar la limpieza de la fachada y para impedir la entrada al edificio.

El equipamiento tiene una partida de 725.000 euros este año. Algo más del medio millón previsto inicialmente. "Es lo que podemos gastar este año", recordó Espina. El presupuesto total es de 18,1 millones, el más alto para un colegio, pero ligeramente inferior al de algunos institutos proyectados por el Principado. El plazo de construcción es de 24 meses. La esperanza es que salga a licitación en cuestión de semanas y se pueda iniciar el proceso de contratación a finales de febrero. A partir de ahí, habría que esperar entre seis y ocho meses hasta que una empresa se haga con el contrato. O sea, a finales de verano. El objetivo es que las excavadoras empiecen a trabajar hacia el final del último trimestre del año.

En la presentación de ayer, además de las concejalas de Urbanismo y de Educación, Dolores Patón y Natalia González, y de las directoras generales de Personal Docente, Eva Ledo, y de Planificación e Infraestructuras Educativas, María Elena Arango, estuvo Miguel Bernardo, presidente de la Asociación de Vecinos de Nuevo Roces, quien urgió la construcción del instituto. "El proyecto del colegio es estupendo, aunque llega tarde, pero llega. Tenemos 400 niños menores de 5 años y 1.400 menores de 14, por lo que el IES es necesario", puntualizó Bernardo. 

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