Gijón pone el broche a la Semana Santa con la procesión del Encuentro: "Entre todos la haremos más grande todavía"

Cientos de personas arropan a las tres cofradías para celebrar el inicio de la Pascua

I. Peláez

I. Peláez

Gijón puso el broche de oro a una intensa Semana Santa con una multitudinaria procesión del Encuentro de Resurrección en la que la buena temperatura de la mañana del domingo facilitó que centenares de personas arropasen a las tres cofradías ante la antigua Pescadería Municipal para cumplir con la tradición de descubrirse. Sonaban los tambores y las cornetas a ambos lados de la calle Cabrales. Desde Cimadevilla, tras el paso de San Pedro y el de la Virgen de la Alegría, sonaban los acordes que emanaban de los instrumentos de la banda “Hogar Vetusta” de la Organización Juvenil Española de Colloto. Desde la esquina con la calle de Ventura Álvarez Sala, llegan las melodías de la banda del Sagrado Corazón de Jesús de Oviedo. De pronto, se hizo el silencio. “Quita María esos lutos, y revístete de gala, que viene resplandeciente, el que por muerto llorabas”, pronunció por tres veces Ignacio Alvargonzález, hermano mayor de la Santa Misericordia, mientras su homólogo de la Vera Cruz, Juan Antonio Rodríguez-Pládano, retiraba el velo negro de la Virgen de la Alegría. María se acababa de encontrar con su hijo resucitado, un motivo de alegría que llevó a todos los penitentes a descubrirse ante el emotivo momento. Sonaron de entre el público varios vivas a España mientras las manolas, con sus mantillas blancas, depositaban sus ramos sobre el paso de la Virgen.

Vídeo: Así fue la ceremonia en Gijón del Encuentro de la Resurrección

I. Peláez

Volvió la música con la bahía de San Lorenzo al fondo. El mercurio rozaba los veinte grados y apenas una pequeña brisa paliaba el primaveral calor del Domingo de Resurrección. La Virgen de la Alegría realizaba sus tres reverencias ante su hijo el Resucitado. Lo mismo que San Pedro. "Desde la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades Penitenciales queremos daros las gracias a todos por habernos acompañado estos días de forma multitudinaria. Entre nosotros y vosotros lograremos hacer una Semana Santa de Gijón más grande todavía", agradeció Alvargonzález antes de desear una feliz Pascua a todos los presentes.

Los cofrades confiaban en que el Domingo de Resurrección, una de las citas más esperadas, lograse un récord de asistencia a tenor de los éxitos de público que se vivieron en las procesiones de Jueves y Viernes Santo. Había que esperar al momento del encuentro junto a la Pescadería, pero en cada uno de los tres recorridos ya se intuía la expectación. Los primeros en iniciar el camino fueron los hermanos de la Vera Cruz, que sobre los hombros de veinticuatro de ellos llevaron el paso del Pescador. Al frente del madero se podía ver una pequeña imagen de Santa Elena, madre del emperador Constantino y descubridora de la Vera Cruz cuando decidió ir a buscar a los santos lugares la mayor reliquia de la cristiandad. Anthuriums, liliums, nardos, garberas, rosas y margaritas en tonos rojiblancos fue la apuesta floral. Patricia Menéndez, jefa del paso, dio la orden de avanzar camino de Cimadevilla cuando apenas faltaban quince minutos para las doce.

Vídeo: Gijón remata una Semana Santa multitudinaria con la procesión del Domingo de Resurrección

I. Peláez

Al mediodía, y entre el colorido y la viveza que repartía "Hogar Vetusta" en el entorno de la capilla de la Soledad, ocho hermanos de la Santa Misericordia alzaban el modesto paso de la Virgen de la Alegría, liliums blancos, anastasias verdes y rosa anaranjadas en forma de ramo adornaban el madero. Dos hileras de manolas y el resto de penitentes con capirote negro y túnica blanca tomaron la delantera para recuperar la tradicional bajada de Cimadevilla por el Tránsito de la Ballenas, que el pasado año se encontraba en obras. Entre sus filas, un grupo de niños que durante todas las procesiones han dejado claro que las cofradías tienen relevo para mantener la tradición.

Y al tiempo que la Virgen de la Alegría, todavía con su luto, descendía del barrio Alto, desde la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, los hermanos del Salto Sepulcro, con sus túnicas blancas y capirotes rojos, elevaban el paso del Resucitado, rodeado de liliums blancos y amarillos, hortensias blancas, rosas, claves rosados, anastasias verdes y blancas, lirios y margaritas. Volvieron a contar con representación de la Guardia Civil, después de su regreso a la Semana Santa de Gijón tras muchas décadas el pasado Viernes Santo. Los pequeños de la cofradía del Niño del Recuerdo debutaron abriendo la comitiva junto al resto de penitentes. No faltaron a su cita la Asociación de Veteranos Paracaidistas del Principado de Asturias ni los Reservistas Voluntarios. La música corrió a cargo de la agrupación del Sagrado Corazón de Jesús. Llenaron de fe la calle San Bernardo con destino a la antigua Pescadería, donde poco a poco se iban llenando las aceras para seguir el momento del Encuentro. El “Regina Coeli” se dejó sentir, en latín, a orillas del Cantábrico ante cientos como testigos que han vuelto a revitalizar la marinera Semana Santa gijonesa y han dado la bienvenida a la Pascua.