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José María Suárez Braña

Yo vengo a hablar de mis corbatas

Leyendo algunos de los medios de comunicación escrita, les tuve que preguntar a mis amigos, y mis menos amigos, si era correcta la fecha porque mi impresión era que estábamos a 28 de diciembre, y lo que estaba viendo era la inocentada que suele aparecer ese día en la prensa. Pues no, me confirmaron que la fecha era correcta.

Siendo cierto, mis expectativas para ser el próximo alcalde de esta ciudad se complican. Ya que es una prenda que yo uso mucho, y el único motivo es que me gusta: siempre usé y uso. Soportando risas de mi pandilla de juventud cuando teníamos 18 o 20 años y era el único que se ponía este accesorio.

En aquellos años, a pesar de las prohibiciones de los que nos gobernaban, podíamos vestir como más a gusto nos sintiéramos. Es por eso que nunca me puse, algo tan de moda en estos tiempos como son los playeros. Yo usaba zapatos, este fue otro motivo de risas de mis maravillosos amigos de pandilla.

Cómo se puede gobernar un país pensando que los ciudadanos no son solo niños a los que hay que decirles lo que deben hacer o no hacer, y justificarse con cuestiones económicas y medioambientales, cuando la realidad es que esas grandes empresas que generan tantos deshechos, suelen ser el refugio de los políticos para atraer al votante a sus filas. Y al final de su carrera política siempre tendrán un cargo en esas compañías que tanto perjudican al medio ambiente: contaminando y acelerando el cambio climático.

Ciudadanos y ciudadanas de Gijón espero que mis corbatas no sean motivo para que no me voten. Prometo que pondré todo mi esfuerzo como alcalde y espero que lo único que no les guste sean mis corbatas.

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