Tener una chimenea, una estufa de leña o de pellets como método de calefacción es sin duda una ventaja añadida. Especialmente cuando los precios del gas y de la calefacción están por las nubes, nos ayudan a mantenernos calientes al tiempo que se reducen los costes. Pero, una y otra vez, nos encontramos con un molesto problema después de cada uso, el cristal ennegrecido.

Las chimeneas y estufas están equipadas con un cristal especial que conserva el calor y protege contra las chispas. Este vidrio se ennegrece muy fácilmente y muy rápidamente debido al hollín creado por la combustión. Pero veamos cómo limpiarlo eficazmente sin demasiado esfuerzo y con un solo producto útil.

Es normal que el hollín se deposite en el cristal, pero el sistema de ventilación debe revisarse periódicamente. Es posible que haya alguna obstrucción, incluso en la chimenea, que atrape el humo en exceso. Por ello, el hollín que se deposita en el cristal tiende a quemarse a altas temperaturas, pegándose. Esto hace que el cristal sea difícil de limpiar, pero es necesario hacerlo, no sólo por razones estéticas. Mantener el cristal limpio también permite que el calor no sea bloqueado por la capa de hollín quemado.

Hay muchos métodos diferentes para limpiar el vidrio ennegrecido, algunos más rápidos y eficaces que otros. Si no queremos utilizar ningún tipo de producto, siempre podemos utilizar ceniza. Cuando limpiamos la estufa y la chimenea, antes de volver a encenderlas, cogemos un poco de ceniza y la mezclamos con agua. A continuación, con una hoja de papel de periódico lo frotamos por toda la superficie del cristal y luego lo aclaramos.

Para las zonas más difíciles, en las que el hollín se ha pegado bien, puede que necesite la ayuda de algún producto. Algunas personas utilizan amoníaco diluido, pero no es el método más rápido ni útil, sobre todo por el olor que deja. Además de que es bueno aclarar a fondo y con cuidado, para evitar incluso interacciones peligrosas. O los que usan ácido cítrico, que es fantástico como eliminador de cal y para otros usos en el hogar, pero no tan bueno para el vidrio ennegrecido.

Es mejor utilizar percarbonato de sodio, una sustancia utilizada en la producción de muchos limpiadores domésticos. Se puede comprar en grandes cantidades por poco dinero y es mucho más eficaz que el bicarbonato de sodio habitual que mucha gente utiliza. Basta con añadir un poco de agua para crear una pasta abrasiva y extenderla sobre el cristal ennegrecido con un paño. Con movimientos circulares, intente hacer fricción para eliminar hasta la capa más incrustada y quemada. El rpecarbonato lo puedes adquirir en cualquier establecimiento de Leroy Merlin. "Percarbonato de sodio con perfume neutro indicado para limpiar todo tipo de superficies con efecto decapante. Podrás mezclar este producto con otros compatibles de limpieza y crear tu propio desinfectante al porcentaje deseado. Después deberás aclarar la superficie con agua. Contenido: 500 gr".

Y entonces nos despediremos del hollín y los cristales ennegrecidos de la chimenea y la estufa de pellets serán un recuerdo. A veces basta con un poco de ingenio y fuerza de voluntad para resolver los problemas más comunes del hogar. Prácticamente todo se puede remediar, desde los cristales ennegrecidos hasta la cal incrustada o el parqué dañado y rayado.