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El impacto del covid sobre los ancianos alimenta el debate sobre la tercera dosis

Los mayores de 65 años ya representan el 55% de los hospitalizados en Asturias, y los expertos advierten de la caída del efecto de las vacunas

Un anciano se vacuna.

Un anciano se vacuna.

La pandemia de covid-19 se acerca a una encrucijada en la que, con casi total seguridad, va a resultar necesario adoptar decisiones estratégicas de calado. Después de varios meses de confianza en que, gracias a las vacunas, las personas mayores estaban adecuadamente protegidas frente al coronavirus, esta seguridad se está viniendo abajo. Entre los mayores de 65 años crecieron los contagios en las pasadas semanas, y ahora está llegando las consecuencias: un aumento de las hospitalizaciones y las muertes. En Asturias, después de una preponderancia clara de ingresados de edades jóvenes, ahora el 55 por ciento de los 188 hospitalizados tiene más de 65 años. Por supuesto, estamos hablando de cifras que nada tienen que ver con las que se registraban en las fases más duras de la emergencia sanitaria. Pero eso no evita que cada vez sean más las personas que lanzan al aire esta pregunta: ¿Qué se puede hacer?

La ola ya no es tan “joven”. La curva pandémica desciende en España, y desciende más en Asturias. Sin embargo, la evolución no es armónica en todos los tramos de edad. A principios del pasado julio, la tasa de infectados entre la población mayor de 65 años era, aproximadamente, la octava parte de la incidencia global. Por eso se hablaba de la “ola joven”. En la actualidad, esa franja de mayores ha pasado a representar la mitad del total. La quinta ola ha envejecido.

La mortalidad aumenta. Ese aumento de los contagios registrado semanas atrás entre mayores está teniendo ahora las repercusiones habituales. La mortalidad por coronavirus está aumentando en Asturias, y lo hace a costa de los mayores de 65 años. En julio fallecieron por covid 22 personas, frente a las 9 de junio. Si sólo se computan los mayores de 65 años, en julio las defunciones fueron 18 y en junio habían sido 8. En agosto van dos muertes, ambas registradas anteayer, lunes: una mujer de 91 años y un hombre de 89.

También crecen los hospitalizados. En paralelo, los hospitales asturianos están registrando un fuerte incremento de pacientes mayores ingresados por covid. En el momento actual, como ya se ha indicado, más de la mitad de los 188 hospitalizados tiene más de 65 años. Ese global de ingresados se desglosa en 155 pacientes en planta con confirmación o sospecha de coronavirus y otros 33 en unidades de cuidados intensivos (UCI). Estas cifras arrojan unos índices de ocupación por covid del 5,60 por ciento del total de las camas de planta y del 11,07 por ciento de las plazas de UCI.

Efluvios de tercera dosis. Todo lo dicho conduce a una realidad cada día más patente: aumentan los indicios de que los efectos de las primeras vacunaciones están diluyéndose. En consecuencia, resulta casi inevitable que se abra el debate de la tercera dosis. Días atrás, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, anunció que se aplicará una vacuna de refuerzo y precisó que, para ello, de la mano de la UE, su departamento ha suscrito nuevos contratos con los laboratorios Pfizer y Moderna. Por el momento, con las primeras y segundas dosis sin completar, falta por determinar cuándo podría inocularse la tercera.

Dinero y ética. Pesan varias incertidumbres sobre la tercera dosis de la vacuna. Una de ellas, el coste económico. Y otra, de muy difícil resolución, de carácter ético, que se resume en una interrogante que plantea Álvaro González Franco, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA): “¿Es moral empezar a aplicar la tercera dosis en los países desarrollados mientras el 80 por ciento del planeta no ha recibido ni la primera?”.

La protección disminuye. Lo que cada día ofrece menos dudas es que “los síntomas de que la gente está perdiendo inmunidad son claros y están viéndose en todos los sitios”, asevera Pedro Arcos, profesor de la Universidad de Oviedo y especialista en medicina preventiva y epidemiología de emergencias y desastres. A juicio del profesor Arcos, “disponemos de muchos datos epidemiológicos, pero de muy poco análisis de los mismos para tomar decisiones”.

Los datos más recientes. Y de lo que se sabe, ¿qué es lo relevante? Álvaro González Franco pone sobre la mesa datos recientemente publicados en Estados Unidos. Por una parte, que la inmunidad de las vacunas “se mantiene al menos durante 20 semanas”. Por otra, que la efectividad global de las vacunas es del 90 por ciento, “pero en las personas inmunodeprimidas baja al 70 u 80 por ciento”. Y un tercer dato: “La efectividad de la vacuna en personas mayores desciende hasta el entorno del 65 o 75 por ciento, y con la variante delta, mayoritaria en Asturias, puede bajar otros diez puntos, hasta el 55 o 65 por ciento”.

Incógnitas. ¿Sugieren estos datos que urge acometer la aplicación de la tercera dosis? “En primer lugar, habría que demostrar que esa dosis de recuerdo es efectiva y hasta qué punto, y después determinar el momento en que debe administrarse”, indica el jefe de Medicina Interna del HUCA.

Los más débiles. Por su parte, Pedro Arcos entiende que “lo razonable es plantearse la tercera dosis empezando por los más vulnerables”. Y añade que, de lo contrario, “corremos el riesgo de que esta población vuelva a infectarse”. Se trataría “seguramente de una enfermedad leve o sin síntomas, pero con ciertos colectivos corremos más peligros, y hay que valorar hasta qué punto son asumibles”. El profesor Arcos propone, como estrategia inmediata, “realizar muestreos de inmunidad en residencias de mayores, y a partir de ahí adoptar decisiones”.

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Asturias recibirá este año 308 millones del fondo extra de compensación del Estado

Asturias sacará 308,43 millones de euros del fondo extraordinario de 13.486 que el Gobierno repartirá entre las autonomías para suavizar el impacto del covid. La porción del Principado pesa un 2,28 por ciento del total de la partida merced al sistema de distribución elegido por la mayoría de las comunidades, que optó por la población ajustada –una variable en la que entran en juego el envejecimiento y otras peculiaridades asturianas, como la dispersión– frente a la otra posibilidad de dividir según el volumen del Producto Interior Bruto (PIB) de cada una. Como resultado, el orden del reparto coincide exactamente con la clasificación de las autonomías por población y Asturias es la decimocuarta de las diecisiete en atención al volumen de su asignación. De acuerdo con lo acordado, la hacienda asturiana recibirá casi 216 millones ya en septiembre –un setenta por ciento– y los 92 restantes en noviembre.

La consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, celebró la semana pasada la elección de la población ajustada en lugar de un criterio de productividad y potencia económica que habría restado cerca de cincuenta millones a la partida asturiana. En el reparto final, aprobado ayer en el Consejo de Ministros, Andalucía se lleva la parte más abundante (2.357,5 millones) por delante de Cataluña (2.160,99), Madrid (1.863,76) y Valencia (1.400).

El ajuste de la población lleva a que Asturias reciba un 2,28 por ciento del total, un poco más de lo que representa por número puro de habitantes, en torno a un 2,1.

Los 308 millones de este fondo deberían ser la avanzadilla de otras medidas de reajuste prometidas por el Gobierno para 2022 y condicionados a la aprobación del presupuesto: los 86,5 millones pendientes de la recaudación del IVA de 2017 y la parte correspondiente de los 3.900 millones prometidos para compensar a las autonomías por las devoluciones que deberán hacer al Estado por la disonancia entre los anticipos recibidos del sistema de financiación por el ejercicio de 2020 y la recaudación real del año de la pandemia.

La incidencia desciende y se sitúa casi 200 puntos por debajo de la nacional

La Consejería de Salud notificó ayer 198 nuevos casos de coronavirus detectados el lunes. Ese día se realizaron 3.224 pruebas de detección del covid-19, y la tasa de positividad se situó en el 8,80 por ciento. Con esa cifra, las tasas de incidencia a siete y catorce días han descendido de nuevo. Esta última, hasta 462 casos por cada 100.000 habitantes. La del conjunto de España es mayor: del 654 por ciento.

El pasado lunes se contabilizaron en Asturias 20 ingresos en planta y 4 en unidades de cuidados intensivos (UCI). Además, se registraron 17 altas hospitalarias. Actualmente hay 155 pacientes hospitalizados en planta y otros 33 en UCI.

Por grupos de edad, continúa disminuyendo la incidencia en personas de 15 a 30 años (ha bajado un 40 por ciento en los últimos siete días), aunque se mantiene en niveles altos, con cifras superiores a los 600 casos por 100.000 habitantes. Por ese motivo, Salud recomienda a este sector de la población “que disminuya su actividad social y el número de contactos estrechos”. Por otra parte, se observa una tendencia de estabilización de los contagios entre la población de más de 65 años, aunque todavía se mantienen en niveles de riesgo muy alto, según la clasificación del Ministerio de Sanidad, con un incremento inferior al 10 por ciento en su incidencia acumulada a 14 días. Salud insta a cumplir con la normativa vigente y evitar espacios interiores mal ventilados.

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