Blog 
Mirar y ver
RSS - Blog de Manuel Cores Espiñeira

Archivo

  • Gastar bien.

    La industria que supone riqueza, innovación y buenos salarios ha perdido peso en el total de la economía, pasando del 17,8%, en España, registrado a comienzos de siglo al 12,6% actual. Lo mismo pasa en Europa que ha pasado del 23% al 19%. Esto se debe tanto a la competencia internacional y al fenómeno de la deslocalización, como a medidas proteccionistas de terceros países, con la consecuencia de pérdida de poder adquisitivo y de terciarización de la economía en los países que pierden musculo industrial.

    Como nada es gratis esta terciarización provoca, en general, menores sueldos y ampliación de la brecha salarial, con salarios muy altos en determinados niveles y otros, casi de subsistencia y precarios en los demás. Como consecuencia está la casi desaparición de la clase media, fenómeno que convive con una clase supra, cada vez más rica, y con una clase baja cada vez más numerosa. En fin si nada lo remedia un cambio de modelo de sociedad, que estaba basado en una amplia clase media.

    La industria genera salarios y empleos de calidad en muchos sectores, cosa que la agricultura y los servicios no acaban de lograr. Por eso es una mala noticia lo de AlCOA, lo de VESUBIO y lo que puede pasar en ARCELOR, que sería un drama industrial. Nuestro Gobierno, posiblemente, hace lo que puede, pero tendría que trasmitir que hace todo lo imposible para que no pase nada.

    En cualquier caso las cosas no pintan bien en el terreno económico, tenemos por un lado la deslocalización de familias, que buscan “paraísos fiscales “ en Comunidades que han suprimido el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Esto supone una pérdida importante: los “deslocalizados” suelen ser gente de buen nivel económico y el impacto en las cuentas es apreciable. Al parecer nuestra Comunidad no puede prescindir de este impuesto, los alrededor de 100 millones de euros previstos no pueden eliminarse sin que se produzca menoscabo de las fianzas públicas del Principado.

    Cuando lo que se ingresa no cubre lo que se gasta hay que recurrir a la deuda, que asciende a 4.872,51 millones de euros (segundo trimestre de 2019), lo que supone una variación del 5,33% con respecto al periodo anterior. El incremento es importante y preocupante, y significa que lo que hay no llega.

    Con todo este panorama a nuestro Gobierno no se le ocurre cosa mejor que tirar para adelante, e implantar el asturiano. De siempre cuando se viaja a Galicia o a Cataluña se aprecia, ahora y antes, que existía un bilingüismo social, que más adelante se convirtió en cooficial. El País Vasco es un caso distinto: el eusquera, en sus varias modalidades, se hablaba básicamente en lo rural y se convirtió, por motivos políticos, en cooficial.

    El sentimiento nacionalista de buena parte de la sociedad vasca no existe en Asturias, ni se habla el asturiano en ningún sector concreto de la sociedad. No hay bilingüismo en Asturias y pretender implantar la coofidencialidad , con el coste que supone en todos los ámbitos, es un proyecto de ingeniería social, que solamente dará resultado con el BOPA y la pila de millones que se gastarán para implantarla. En fin, un capricho de un sector que nos saldrá muy caro a todos, para nada. De todas maneras será muy interesante ver cómo funciona este proyecto. Por cierto alguien ha estudiado el coste de oportunidad que supone el tiempo que no se dedicará a estudiar inglés, francés, alemán o chino. Alguien de otra Comunidad o con poder adquisitivo lo hará.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook