15 de noviembre de 2012
15.11.2012
40 Años
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«Pesllao» avilesino por clamor popular

La mayoría secunda el paro l Los piquetes cierran los comercios y los bares abiertos y sellan las puertas de un centro comercial

15.11.2012 | 01:00
«Pesllao» avilesino por clamor popular

Avilés, M. MANCISIDOR / Amaya P. GIÓN

La comarca avilesina despertó con el cartel de «pesllao» por huelga. Los trabajadores de las grandes industrias de la comarca de Avilés secundaron mayoritariamente el parón general convocado en la jornada de ayer en toda España, aunque en fábricas como Asturiana de Zinc los servicios mínimos fueron del 80 por ciento. También las plantillas de buena parte de las empresas de los polígonos empresariales se sumaron al parón, y en el Puerto de Avilés la huelga se notó especialmente en los muelles comerciales. Los comercios cerraron salvo escasas excepciones y la hostelería secundó el paro, especialmente en horario de mañana. Quienes abrieron sus puertas recibieron, en muchos casos, la visita de los piquetes informativos, organizados en grupos y activos desde poco después de las seis y media de la mañana.

La «patrulla» huelguista sumaba alrededor de 600 personas en la comarca. Para los secretarios comarcales de UGT y CC OO, Amado González y José María Guzmán Pacios, el éxito de la convocatoria de huelga fue «rotundo». El seguimiento, dijeron, fue del 80 por ciento en el Ayuntamiento de Avilés, del 98 por ciento en Corvera, del 75% en Gozón y Castrillón y del 100 por ciento en Cudillero. «El paro ha sido absoluto en hostelería, comercio, transporte, grandes empresas e incluso entre los autónomos», subrayaron los portavoces sindicales, que insistieron en que continuarán con las movilizaciones para demostrar que «hay otras formas de hacer política» que la del partido que gobierna en España, el Partido Popular. El secretario comarcal de USO, Israel Castro, también habló de «paro total y sin incidentes».

La indignación era palpable entre los huelguistas. A eso de las siete de la mañana, un grupo de quince piquetes intentó quemar neumáticos a la entrada del Parque Empresarial Principado de Asturias, aunque todo quedó en un conato de incendio. La Policía Nacional intervino en este suceso y en todos los que ocurrieron hasta después de la dos de la tarde en colaboración con la Policía Local y la Guardia Civil. Su misión: calmar los ánimos, aunque apenas hubo más incidentes en Avilés que la tensión que se produjo cuando los piquetes visitaron algunos locales comerciales: supermercados, tiendas, clínicas dentales o librerías.

En Alcoa los piquetes tiraron petardos en la puerta de control de acceso y en las oficinas de CTA (Consorcio de Transportes de Asturias) quemaron un contenedor que retrasó la salida de algunos autobuses -en servicios mínimos al igual que los taxis- hasta las ocho de la mañana. Los huelguistas pasaron de largo por El Corte Inglés y, en esta ocasión, sellaron las puertas de acceso a Parque Astur (Corvera). Según avanzó la mañana, los piquetes -entre ellos integrantes del movimiento 15-M- pasaron por diferentes entidades bancarias como medida de presión para su cierre por huelga así como por dependencias municipales y de la Seguridad Social mientras tarareaban consignas del tipo: «Dónde están, no se ven, las soluciones del PP».

Unos piquetes llenaron de basura el suelo de un bar de la avenida San Agustín, tacharon de «fascistas» a los responsables de una cafetería de Sabugo con el negocio abierto al público e intentaron convencer a algunos clientes y compradores al grito de frases como «huelga de consumo, huelga general». Pero los huelguistas se centraron, sobre todo, en el cierre de supermercados, lo que ocasionó algunos momentos de tensión: las órdenes que tenían que seguir los encargados de los locales no eran compatibles con la presión de los sindicatos.

También hubo anécdotas: el «bulo» de que los huelguistas tenían reservada una comida a puerta cerrada en una sidrería de Avilés -Pacios y Amado ya han anunciado que presentarán una denuncia contra «el mentiroso»- o la supuesta multa de un guardia civil a un piquete por cruzar la carretera sin ir por el paso de peatones. Los sindicalistas, además, estropearon el ascensor de «la Sindical» con tanto ajetreo.

Aunque ninguno de los huelguistas se tomó ayer a broma el objetivo de sus reivindicaciones. «Queremos agradecer el apoyo ciudadano, su compromiso con esta huelga. Esto no finaliza el 14-N. Queremos un referéndum sobre las políticas del PP, un partido que concurre a las elecciones con un programa y que gobierna con otro», señalaron los portavoces comarcales de las centrales mayoritarias.

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