Responden los voluntarios del Teléfono de la Esperanza de Asturias
Cómo superarse a uno mismo
La conveniencia de cambiar la palabra fracaso por nuevas oportunidades, nuevos intentos para llegar a nuestra meta

Un caminante, por una zona de monte de la región. / MIKI LÓPEZ
Nela Osorio González | Psicóloga
Muchas veces no luchamos por lo que más queremos porque nos basamos en las opiniones de otras personas y no escuchamos nuestra propia voz interior.
Cuántas veces hemos aparcado nuestros sueños, no hemos luchado por lo que más nos ilusiona, aun sabiendo que podríamos hacerlo. ¿Qué pensamientos son los que nos inundan y nos llevan hacia esa situación?
En esos momentos, se apoderan de nosotros esos pensamientos limitantes, esa palabra que todos conocemos que se llama fracaso y nos decimos a nosotros mismos: "¿Y si fracaso? ¿Y si no lo consigo?"
No deberíamos contemplar la palabra fracaso. Sería mucho más productivo cambiar la palabra fracaso por nuevas oportunidades, nuevos intentos para llegar a nuestra meta. Cambiar nuestro diálogo interior por frases que nos empujen a conseguir nuestros objetivos. Por ejemplo: "La clave del éxito consiste en intentarlo una y otra vez con mucho entusiasmo".
Las personas exitosas en sus vidas no han conseguido sus sueños a la primera. Han estado luchando un tiempo para llegar a su meta. Durante ese tiempo en el que ha sido un camino duro se han encontrado muchas dificultades. Pero las personas que no han abandonado su meta no se han centrado en llegar al final, se han focalizado en disfrutar del camino. Y a través de ese trayecto y ese tiempo de lucha han experimentado un gran crecimiento personal, mayor autoestima y autoconfianza.
Otra actitud que es muy limitante es el perfeccionismo, que consiste en la creencia que tenemos que hacerlo todo perfecto. Caer en esta actitud errónea no nos ayudará a conseguir nuestras metas, sino más bien todo lo contrario. En muchas ocasiones ni siquiera lo intentamos, porque como no creemos que lo vamos a hacer perfecto ni nos atrevemos, y si lo hacemos nos va a proporcionar consecuencias negativas, como por ejemplo sentimientos de fracaso, porque el perfeccionista siempre tiene la sensación de que tenía que haberlo hecho mejor.
En esta sociedad, por desgracia, cada vez se cultivan menos las metas que nos pueden llevar algún tiempo conseguir y que requieren esfuerzo. Muchas veces, impregnados de todas esas creencias que nos aporta el entorno, nos dejamos llevar por ellas y ni siquiera llegamos a intentarlo. Lo peor de todo no es sólo no intentarlo, es lo que nos viene después: el arrepentimiento. Ese sentimiento tan negativo es mucho peor que no intentarlo. La clave está en aprender a disfrutar del camino, y tener la certeza que merece la pena no tirar la toalla, porque esa sensación íntima que vamos a sentir de no abandonar, nos va a llenar de orgullo y confianza hacia nosotros mismos. Y a medida que vamos avanzando, esos sentimientos tan positivos van a ir en aumento y entraremos en una espiral de éxito que nos va a llenar de felicidad y nos permitirá vivir en plenitud. ¿No crees que merece la pena intentarlo?
Suscríbete para seguir leyendo
- Nacen diez pastores del osu en un parto clave para salvar la única raza de perro asturiana: 'Son increíbles
- Los padres de Mael, el niño gijonés de 3 años al que tuvieron que amputarle manos y piernas, crean una asociación para ayudar a los demás
- Atención conductores: la autopista A-66 permanecerá cortada durante dos semanas a su paso por Oviedo
- ArcelorMittal aprovecha el 'boom' de la Defensa: los nuevos buques de la Armada Española se fabricarán con acero asturiano
- Atención conductores, la Guardia Civil vigila el número mínimo de ocupantes: multado con 200 euros por no respetar la nueva señal de tráfico azul con rombo blanco
- En el concejo de Asturias con menos mujeres: 'En mi pueblo viven mi marido y tres solteros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con el potente microondas que es el más barato: por solo 39,99 euros
- Capgemini, con un millar de empleos en Langreo, anuncia plan de despidos en su plantilla en España por el impacto de la Inteligencia Artificial