24 de enero de 2020
24.01.2020

El declive de las Campos: María Teresa y sus hijas, en su peor momento

Así están viviendo estos días

24.01.2020 | 15:51
El declive de las Campos: María Teresa y sus hijas, en su peor momento

Cuando alguien está en la cima de la montaña es muy difícil ponerse en el lugar de los que se encuentran abajo del todo. Nuestra mente se encuentra tan segura en ese nivel que nos es casi imposible imaginarnos cómo sería nuestra vida sin ver todo desde arriba. Algo así es lo que ha pasado con las Campos.

Indudablemente, Terelu Campos y Carmen Borrego nacieron en una familia extraña. Su madre, María Teresa Campos eligió una profesión que era poco habitual por aquella época. Este trabajo que tanto nos apasiona a muchos y que tanto detestan otros, les llevó a las tres a la cima de la montaña. La única diferencia existente es que María Teresa Campos tuvo que luchar con uñas y dientes para llegar donde siempre quiso estar. Toda una vida trabajando sin descanso para conseguir ser toda una referente en el terreno de la comunicación. Sus hijas no.

Independientemente de que las dos hayan tenido que demostrar más que nadie para poder estar en los distintos espacios profesionales en los que han estado, han nacido en el seno de las Campos. Y no todo el mundo tiene esa suerte. Nacer con un referente en tu casa te abre muchas puertas, pero te exige más. Terelu Campos lo ha explicado en numerosas ocasiones, ha sido una suerte para ella ser 'hija de', pero se le ha pedido más por ese simple hecho.

María Teresa Campos es de las tres protagonistas la que más sabe cómo es esto, y es que durante muchos años ha sido la reina indiscutible de las mañanas. Rocío Jurado, su hija Rocío Carrasco, Carmina Ordóñez son muchas y muchos los que han pasado por sus manos rozaron la amistad y otros se convirtieron en grandes amigos como la familia Jurado y como los mismísimos Fernando Fernández Tapias y Nuria González. Conoce como ninguna el medio y nunca ha jugado con sus palabras, una de las cosas más importantes en esta profesión. Lo cierto es que la comunicadora ha sabido muy bien qué decir en todo momento y le ha dado igual a quién sentara mal. Algo que no ha sucedido con sus hijas. Por culpa de una mala gestión en su lenguaje, entrevistas, exclusivas, se encuentran relegadas del medio que siempre las acogió.

El viaje ha sido placentero para Terelu Campos y Carmen Borrego, pero 'el importe que están pagando' por la exitosa fama que consiguieron está siendo elevado. Incluso dañino. La palabra declive podría ser exagerada, pero lo cierto es que la situación que están viviendo no se la podrían haber imaginado hace años. Ver a la presentadora de 'Con T de tarde' colaborando únicamente un día por semana en televisión y a su hermana, directora de programas, en el plató de 'Viva la vida'... es algo que jamás nadie habría podido sospechar.

Los años demuestran la valía de una persona o por lo menos aportan unos conocimientos que los más jóvenes no tienen. María Teresa Campos se fue de Telecinco con una mano delante y otra detrás, con un programa que llenaba las casas de los españoles todos los fines de semana. Desapareció de la pantalla, pero nunca de la memoria de su público. No se ha prestado a ser carne de cañón, sabe para lo que sirve y sabe también que por el momento, no presentará ningún programa, por eso se queda en su casa. Tiene un precio, un valor y se hace respetar aunque haya mostrado su faceta más divertida en el serial de 'docurrealidad', 'Las Campos' donde mostraron más su vida que nunca o en el programa de Broncano.

Con esto no queremos decir que sus hijas no. Simplemente, tienen una mentalidad completamente diferente a la madre. Quizá la más perjudicada es Terelu Campos. 'Sufridora de por vida' y 'desgraciada' en el terreno profesional por una diferente gestión del éxito de su hermana. Ha sido la que ha pagado todos los platos rotos y a la que probablemente le haya afectado más no estar frente la pantalla como hacía años porque Terelu y Carmen no han caído igual y han dividido a la opinión públíca, dentro y fuera de los programas y de las revistas del papel cuché en las que aparecen día sí y día también...

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