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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Oviedo y el Sporting: Un sueño y Luigi el honesto

El Oviedo tendrá que jugar en Las Palmas contra el caloret, la fiesta en las gradas y una sensación de verano perpetuo. Un punto no sería mala cosa, pero un triunfo permitiría ir pidiendo presupuesto para voladores y autobuses descapotables

Diego Cervero, exjugador del Oviedo, en el campo del Vallobín JAIME CASANOVA

El Oviedo ya sabe lo que tiene que hacer para cumplir el sueño de Diego Cervero, que quiere poner el broche a su retirada y a su viral petición de matrimonio con el ascenso del club del que fue héroe en los años del barro. En este “fúrgol” en el que hemos descubierto que da igual ganar que empatar, los del Cuco necesitan sumar cuatro puntos de los seis que hay en juego. No hay más, salvo que los azules solo dependen de ellos, lo que a estas alturas y en una categoría como la Segunda ya es bastante.

La primera parada carbayona será en Las Palmas, donde los del ritmo canario anuncian que habrá lleno en el estadio de Gran Canaria. Caloret, fiesta en las gradas y una sensación de verano perpetuo contra la que el Oviedo tendrá que jugar además de ser superior a los amarillos sobre el césped. Un punto no sería mala cosa, pero un triunfo permitiría ir pidiendo presupuesto para voladores y autobuses descapotables.

Mientras, a 28 kilómetros, se avecina guerra, otra más, con el Villarreal por eso de que los de José Manuel Llaneza le han cogido gusto a pescar en aguas de Mareo. En las del Sporting y parece que también en las de otros equipos consagrados del fútbol base gijonés. Por lo demás, el honesto Luigi Rubiales ha sido cazado grabando a ministros y ministras. Al final va a resultar que todos llevamos un Villarejo dentro, ¿oísti?

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