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Esta es la asturiana que llegará hoy al Thyssen para sorprender con una performance feminista

La langreana Noemí Iglesias presenta en el museo nacional una obra sobre los clichés del amor

Una imagen de la performance «Summer Boyfriend Wanted». | LNE

Noemí Iglesias (Langreo, 1987) presentará hoy en el Thyssen-Bornemisza el resultado de un verano en busca del amor o, al menos, de un romance estival. "Summer Boyfriend Wanted", la performance que llevará a cabo en el salón de actos del museo nacional, a partir de las 17.30 horas, tendrá el formato de una subasta y ahondará en las preocupaciones artísticas esenciales de la creadora, una de las más prometedoras y con mayor proyección internacional de su generación.

La artista Noemí Iglesias. | LNE

"Va sobre la idea del amor romántico y sobre que hay unos acuerdos sociales acerca de cómo se tiene que comportar alguien enamorado; es el resultado de un experimento en el que trabajaba los clichés y las maneras de amar, que son un constructo social más que un asunto de sentimientos", explica la joven creadora.

Noemí Iglesias llega al Thyssen de la mano de otra asturiana, Semíramis González (Gijón, 1988), historiadora del arte por la Universidad de Oviedo, gestora cultural y a día de hoy una de las profesionales más influyentes en el circuito artístico nacional, siempre desde una perspectiva feminista. González es la comisaria de la primera edición del ciclo de performances "Visión y presencia" del Thyssen, dedicado a mujeres artistas como Beth Moyses (São Paulo, 1960), Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala, 1974), Verónica Ruth Frías (Córdoba, 1978), Costa Badía (Madrid, 1981) y, hoy, Noemí Iglesias Barrios.

"Contenta, nerviosa por los preparativos", la langreana avanza que "Summer Boyfriend Wanted" es la culminación de "diez actividades románticas realizadas durante este verano". De cada una se llevará al Thyssen un objeto, a través del cual contará el episodio y, después de escucharla, los asistentes podrán adquirir la pieza. "Hay una subasta, pero no se puja con dinero, a la entrada se da una cajita con corazones de caramelo: esa es la moneda de cambio simbólica", afirma Iglesias.

Todas las participantes en "Visión y presencia" presentan una acción inédita y creada específicamente para este ciclo. Las intervenciones artísticas se realizan unas veces en las salas de la colección, otras en el hall de entrada, en el jardín o en el salón de actos, siempre con público en directo.

Las performances giran sobre cuestiones clave en la agenda feminista, como la violencia de género, la diversidad funcional y la discapacidad, el bienestar social, la invisibilización de las artistas en la historia del arte o el cuestionamiento del amor romántico, como es el caso de la pieza de Noemí Iglesias.

"Visión y presencia", el título elegido por Semíramis González para este programa del Thyssen, está tomado de un texto pionero de Griselda Pollock, especialista en el estudio de la relación entre mujer y arte, que se llama "Vision and Difference" y que fue publicado en 1988.

En 2020 otra artista asturiana contemporánea, la pintora Chechu Álava, de Piedras Blancas y afincada en París desde hace años, entró en el Thyssen con una exposición temporal, "Rebeldes", dedicada a sus grandes referentes femeninos. Noemí Iglesias Barrios es la segunda en hacerlo. Estudió Bellas Artes en Bilbao y ha completado su formación en Grecia, Hungría, China y Portugal. Es una maestra en el manejo de la cerámica y la porcelana y recurre a menudo a las instalaciones y las performances para reflexionar sobre sus grandes preocupaciones, que son el sentido del amor romántico y el consumismo sentimental.

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