Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Crónica y reacción de Trifón Poch tras la derrota del Alimerka Oviedo Baloncesto ante el Valladolid (64-81)

El equipo carbayón, en un partido en el que fue muy irregular y estuvo negado en los triples, es claramente superado por un rival más físico

31

El Alimerka Oviedo Baloncesto cae ante el Valladolid (64-81) Fernando Rodríguez

Frenazo del Alimerka Oviedo Baloncesto

Al Alimerka Oviedo Baloncesto le duró el partido ante el Real Valladolid (64-81) lo que tardaron en imponer su poderío físico los jugadores del conjunto pucelano. Y eso sucedió en un segundo cuarto en el que los visitantes secaron a un OCB que empezó a dudar y a perder la confianza que había ganado tras las dos balsámicas victorias que sumó antes de esta derrota y que son las únicas que lleva en los diez encuentros que se han disputado de la LEB Oro.

Este partido deja ciertas preocupaciones, como la bisoñez de algunos jugadores o la falta de recursos para hacer cosas diferentes cuando el rival les empieza a dominar, aunque también puede tener lecturas positivas que se vieron en algunos momentos del partido.

Lo mejor para el Alimerka Oviedo fue, sin duda, el inicio del tercer cuarto. Tras irse al descanso con una desventaja de 18 puntos (29-47) después de una primera parte en la que anotaron un triple en once intentos, los de Trifón Poch pusieron una marcha más y comenzaron a hacer muchas cosas bien: coger rebotes en ataque, presionar, robar balones y hasta meter algún triple. El resultado fue que en 4 minutos y 20 segundos habían reducido la desventaja a cinco puntos (44-49) y obligado a Paco García a parar un partido que intuyó que se le podía complicar más de la cuenta. Ahí estuvo de nuevo un polideportivo de Pumarín que apretó de lo lindo y creyó en la victoria. Pero el jarro de agua fría no tardó en llegar y el Valladolid volvió a dar un paso al frente que el OCB no fue capaz de contener, algo que este equipo tiene que empezar a cambiar si quiere competir contra todos los rivales.

A la intensidad y agresividad que le puso el conjunto pucelano se unió un desorden completo y en cierto modo inexplicable que se tradujo en una pérdida que cuesta una canasta sencilla del exjugador local Kabasele, una nueva pérdida culminada con una antideportiva de LeCesne, unos pasos también del jugador sueco y cuatro tiros libres seguidos fallados por Adriá Domènech. Todo ello llevó a unos minutos de desbarajuste total que un equipo como Valladolid supo aprovechar. El tercer cuarto, que había comenzado con un equipo local lanzado a por la remontada, acabó con el Valladolid 21 puntos arriba (44-65) tras endosar un parcial de 0-16 a su rival que dejaba el choque casi sentenciado.

Lo intentó el equipo de Trifón Poch, sobre todo en el comienzo del cuarto parcial, pero la contumacia en el error en los triples (acabaron con 4 aciertos en 24 intentos), los fallos en los tiros libres (12 de 21) y un rival de un gran nivel y sabedor de lo peligroso que es dejar al OCB vivo en un partido en casa impidieron cualquier tipo de reacción ni de esperanza en ganar.

El OCB tuvo de nuevo en Oliver Arteaga a su mejor jugador. El capitán está tirando del carro y volvió a ser protagonista con 15 puntos y 13 rebotes, rindiendo a un nivel que debe ser una referencia muy clara para sus compañeros. Esa es la forma en la que se compite en una competición tan dura como la LEB Oro. Los de Trifón Poch tienen poco tiempo para lamentarse, el sábado juegan en la cancha del Almansa, donde se tiene que ver la evolución de una plantilla que, ahora sí, cuenta con todos sus efectivos y tiene que ser más regular para poder empezar a olvidar la pesadilla que fue el inicio de Liga.

Reacción de Trifón Poch tras la derrota.

«El equipo está haciendo su trabajo y mejorará, como ya hemos demostrado»

«Los errores se deben en parte al cansancio y a que tenemos que trabajar más para generar mejores tiros»

El entrenador del Alimerka Oviedo Baloncesto asumió con bastante resignación la derrota (64-81)_ante el Valladolid en un partido en el que, aseguró, «el nivel físico que han puesto ha sido muy duro para nosotros, nos ha costado estar a ese nivel durante fases prolongadas de tiempo, lo hemos logrado en el primer cuarto y en el tramo inicial del tercero». Trifón Poch achacó algunos de los problemas que tuvo su equipo al cansancio: «El nivel de exigencia que hemos tenido en los últimos días con nuestro nivel de preparación actual es complicado». Un problema al que sumó los errores en los lanzamientos. «Si a eso le sumas nuestro porcentaje de tiro de tres lo hace todo más difícil, simplemente con un porcentaje mínimamente aceptable el dibujo del partido hubiera sido diferente, pero forma parte de ese cansancio y de la exigencia del rival que te obliga a tomar tiros que no siempre son los mejores», añadió. Para el técnico del OCB, el físico fue determinante: «No hemos estado al nivel físico al que el partido se ha puesto, hemos estado blandos en el segundo cuarto». Después, en el tercero hubo una reacción que se paró de nuevo por la fatiga: «Cuando se nos ha acabado la gasolina y hemos empezado a bajar el nivel físico ellos han vuelto a imponerse». Para Trifón Poch esta derrota no es más que un paso más en el camino que está recorriendo el Alimerka Oviedo Baloncesto. «Nosotros venimos diciendo lo mismo, esto es de muy largo recorrido, hay que seguir trabajando; el equipo está trabajando muy bien en los entrenamientos, el nivel de compromiso y de esfuerzo en los partidos también es muy alto; espero que poco a poco con la continuidad del trabajo diario y lo que vamos aprendiendo en los partidos el equipo irá creciendo y asimilando conceptos y cada vez seremos más capaces de competir con continuidad», explicó. El técnico considera que es clave lo que no se ve en los partidos, ese trabajo semanal en el que confía a ciegas: «El equipo está haciendo su trabajo y estoy convencido de que esa mejora llegará, como hemos sido capaces de demostrar en los partidos anteriores» Y es que en estos momentos rivales como el Valladolid son «equipos que por sus sensaciones de competición son más sólidos que nosotros». Por eso, para «generar mejores situaciones tácticas», hace falta seguir trabajando «como equipo».

Compartir el artículo

stats