La obra del nuevo parque juvenil de La Fresneda, en Siero, va viento en popa y la localidad espera con ilusión que esté terminada para poder comenzar a darle uso. La construcción de este espacio dirigido a los adolescentes era una actuación muy demandada por los vecinos de la urbanización para que los jóvenes dispongan de un espacio propio y acorde a sus necesidades de esparcimiento de su edad. Tendrán zona deportiva para "workout", calistenia, mesas de ping pong, un anfiteatro cultural, un área de descanso con tumbonas, diverso mobiliario y hasta un punto para recargar los móviles que funcionará con energía solar. El Ayuntamiento de Siero ha invertido 184.297,58 euros, tras un acuerdo entre el PSOE y la Plataforma Vecinal por La Fresneda, y este punto estará listo a comienzos de la primavera.

"Era muy necesario porque los chavales de estas edades no tienen un sitio donde estar, donde puedan hacer deporte o ir a tocar con su instrumento, hacer una coreografía o charlar porque es muy importante para sus relaciones sociales ahora y en el futuro", estima Carmen Morán, vecina y madre, quien advierte además que cada vez hay más niños y adolescentes en La Fresneda. "El instituto nuevo ya se está quedando pequeño", añade. Además, valora de manera positiva que se haya tenido en cuenta el uso deportivo pero también el cultural "acoplando todo en el mismo sitio". En su opinión es lo mejor para evitar que los adolescentes caigan en la tentación de acudir a los bares.

También la Asociación Vecinal de La Fresneda celebra esta inversión "perfecta". " Es lo que faltaba porque para peques y para las personas mayores ya hay muchos sitios pero no para los jóvenes, más de estas edades, y les viene genial para estar juntos y poder aprovechar las pistas de baloncesto y fútbol que están al lado", señala Luis Rodríguez, presidente del colectivo vecinal. La entidad social también aprecia la buena marcha de la obra que, en poco más de un mes, ya permite ver cómo quedará la finca tras la actuación. De hecho, para que todo vaya según lo programado, la empresa adjudicataria ha dedicado varias jornadas nocturnas para realizar algunas labores.

Por ejemplo, esta semana, se han centrado en el pulido del cemento de las gradas del anfiteatro durante las madrugadas "ya que debido al tiempo tan húmedo que hace necesitan más tiempo para secar", explica Julián Horma, encargado de la obra. También se han hecho ya los senderos que comunicarán toda la zona y han comenzado con la excavación de las áreas deportivas y de ocio del parque juvenil. Ayer mismo recibieron los materiales que servirán para delimitar cada una de las zonas. Además, cada espacio tendrá un suelo diferente. Todo el parque juvenil estará iluminado con dos postes de siete metros de altura sobre los que se colocarán diez proyectores de diferentes tipo. Y el punto de recarga de móviles se alimentará de la energía solar con un modelo tipo girasol o similar.

"Es una idea buenísima y viene muy bien en La Fresneda porque es un lugar muy apropiado para esas edades porque los padres sabemos donde están y podemos verlos. Lo digo así de claro, están mejor ahí hasta que aguanten que en la calle Rosal de Oviedo", comenta la vecina Sira Suárez. En su caso, cree que la apuesta por el deporte y la cultura es todo lo que necesitan los menores a esas edades para poder compartir y desarrollarse junto con sus amigos. "Creo que el resultado va a ser buenísimo y va a servir como una especie de experiencia piloto que estoy segura que se hará en otros sitios", añade. En su casa, con una niña de 14 años, están esperando con ganas la apertura del parque juvenil de La Fresneda.

También Susana Martínez observa esta inversión en la urbanización como "muy adecuada" para los menores. "Estos equipamientos vienen muy bien para ofrecerles a los jóvenes en la propia urbanización todo lo que necesitan y el problema sería no tenerlos", añade. Tal y como indica, en La Fresneda los jóvenes tendrán de todo a partir de ahora, desde el centro de estudios, al centro cultural, la biblioteca o la pista de skate a la que ahora se suma este parque juvenil. "Aquí tienen de todo y eso revaloriza La Fresneda y hasta las viviendas". Martínez sabe que sus pequeños algún día "van a volar pero con este parque ganamos tiempo", concluye.