Llevaban mucho tiempo esperando una victoria. Concretamente siete jornadas. Llegó en Lugo, jugando con diez y marcando el gol del triunfo en el tramo final del encuentro. El Sporting de Gijón vuelve a respirar tras tres puntos importantes en el Anxo Carro que han reforzado la confianza del equipo y aliviado la crisis de resultados. El mejor resumen de lo que ha supuesto para el equipo se ve en cómo estaba el vestuario gijonés tras el encuentro ante los lucenses. El club ha compartido un vídeo en redes sociales de esos momentos. Abelardo protagoniza varias escenas.

"Gracias, chavales, gracias", comienza a decir Abelardo mientras sus jugadores van llegando al vestuario. El entrenador reparte abrazos con muchos de ellos, mientras otros técnicos, como Tomás Hervás, charla con Queipo. Ahí se ve otra curiosidad, el hecho de que el segundo entrenador parece sugerir al futbolista que en escenarios como el del pasado jueves es mejor jugar con "taco de aluminio grande". El comentario va en relación a lo blando del césped y la intensa lluvia. "Con huevos, muy bien, muy bien", se escucha entonces a Cali Izquierdoz, reconociendo la entrega de sus compañeros. "Esto es un subidón, me cago en la hostia, ¡vamos!. Bien, tíos, bien", concluye, Abelardo, moviendo el brazo con el puño cerrado. El triunfo de la liberación.