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"Cohesión social" y "vigilancia" de las administraciones: las reclamaciones de los ecologistas para proyectos mineros como el del Aramo

Los conservacionistas alertan de "especulación" en los planes para extraer materias primas críticas, como el níquel y el cobalto que se buscan en Morcín

El entorno del mirador de Texeo, en Riosa.

Los ecologistas ponen la vista en al sierra del Aramo. Más en concreto; en las zonas en las que la empresa británica Technology Minerals prevé iniciar, en los próximos meses, perforaciones en busca de cobalto, cobre y níquel. Los conservacionistas alertan de que están surgiendo proyectos de "especulación" en torno a este tipo de minerales -encuadrados en las "materias primas críticas"-. Por eso, reclaman a las administraciones que estén "vigilantes" y también que se cuente con la "participación ciudadana" y la "cohesión social". Este último extremo parece difícil ya que los vecinos de las parroquias de Morcín han exigido ya una "fianza" por los daños ambientales que puede causar el proyecto.

Desde el principio. Hace más de tres años que la británica Technology Minerals inició el estudio en la zona del Aramo para la búsqueda de cobalto, níquel y cobre. Se trata de tres de las conocidas como “materias primas críticas”; materiales que la Unión Europea considera indispensables para el desarrollo y cuya interrupción de suministro supondría un riesgo para el bienestar económico y social. Se relacionan, principalmente, con la producción tecnológica y de recursos para las energías renovables. 

Con el incremento de la demanda de estas materias primas críticas, también se han disparado los proyectos extractivos. Solo en 2019, se solicitaron 2.000 permisos de actividad minera en España. En Asturias están aprobados, o en trámites, un total de cincuenta y cuatro proyectos relacionados con las materias primas críticas -entre los que se encuentra el proyecto del Aramo-. La entidad Ecologistas en Acción elaboró recientemente un informe en el que recoge varios casos de minería "especulativa" y propone endurecer la legislación para la aprobación de estos proyectos extractivos.

Renovables

La entidad conservacionista no está de acuerdo con los trámites actuales. Según recoge el documento anteriormente citado, "lejos de preguntarse cómo la minería puede reducir su impacto sobre el medio ambiente, los argumentos se inclinan a relativizar la destrucción causada por las actividades extractivas reformulándola como parte de una economía sostenible”. Deja entrever cierta laxitud por la necesidad acuciante de estos materiales. Sirva el ejemplo de los tres minerales que se buscan en el Aramo: el abastecimiento de níquel es imprescindible para la producción de baterías para los recursos de aprovechamiento de energía solar, el cobalto es clave para la producción de coches eléctricos, el cobre es un mineral metálico necesario para la expansión tecnológica.

Pero el bien común, avisan ya los ecologistas, no debe estar reñido con el bienestar de los vecinos. Aseguran que "debe considerarse el derecho de las comunidades locales a decir no a la minería, que pone en peligro sus formas de vida y supone enormes cargas, amenazas e incertidumbres sobre las generaciones futuras”. “Este derecho debe basarse en los principios de participación ciudadana y en el consentimiento libre, previo e informado”, añade el informe. 

Un consentimiento informado que, según denuncian las parroquias de Morcín (San Esteban, San Sebastián y Piñera), no se está teniendo en cuenta. "Se ha tramitado, hasta ahora, con total oscurantismo", apuntaron responsables vecinales. Temen que el proyecto en el Aramo genere "daños irreparables" en el medio ambiente y en los acuíferos -que abastecen al municipio y también parcialmente a Oviedo-. Es por eso que, además de una "fianza" económica por los desperfectos que se puedan ocasionar, también piden al Principado que tenga un "exhaustivo control" sobre los trabajos.

Coinciden, otra vez, con los conservacionistas. El informe de Ecologistas en Acción llama a las administraciones a estudiar con minuciosidad si esos proyectos, toda vez haya una cohesión social, son viables. Es decir, no trabajar en el territorio a menos que realmente guarde recursos que puedan ser extraídos. En el caso del Aramo, por el momento, sí se tiene constancia de la presencia de estas materias primas. Los análisis realizados en un laboratorio irlandés de 205 muestras de rocas extraídas de la antigua explotación de Texeo, uno de los puntos de interés, ofrecieron resultados prometedores. Hay una alta presencia de mineral: entre el 1 y el 28 por ciento de cobre, entre el 0,1 y 1,68 por ciento de níquel y entre el 0,1 y 1,88 por ciento de cobalto.

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