Diego Cantero, sobre el alambre en Gijón

La voz de "Funambulista", que se dejará oír en la Sala Acapulco el viernes, reivindica la música como "mi timón"

Diego Cantero.

Diego Cantero. / LNE

La Sala Acapulco caminará por el alambre este viernes. Será a partir de las 21.00 horas con el concierto de "Funambulista", grupo liderado por el cantante y compositor murciano Diego Cantero, que se siente un acróbata de las melodías. Lo de "Funambulista" le viene como anillo al dedo. Así ve el oficio de músico, que "procura mantener el equilibrio y disfrutar del vértigo". Acapulco albergará una gira acústica donde se repasarán los clásicos del repertorio de Diego Cantero y también servirá como presentación del disco "Animal". Será una cita en la que el artista explicará las motivaciones por las que compuso algunos de sus versos. "Preguntamos a la gente qué quiere que cantemos, somos obedientes. Cuando hacemos estas giras, podemos ver la cara y los ojos del público y conectar con él", asegura.

Para Diego Cantero, Asturias es "una asignatura pendiente". "Es una tierra a la que no hemos ido todo lo que nos gustaría", confiesa el murciano, que sacó su primer disco con apenas 18 años, "Cuentos". No se imaginaba el cuento en el que se convertiría su vida profesional. "Quería estar en la música, sabía que era mi vida", remarca el cantante, al que la profesión no deja de sorprender. Escuchar "Temblando", de "Hombres G", supuso en su caso el empujón definitivo para ambicionar dedicarse a la misma escena. "Esa letra me llegó", reconoce Cantero, para el que la poesía y la música forman "un cóctel motivador".

El murciano está preparando un nuevo disco y se encuentra en un momento creativo "bastante bueno". "No lo dejo todo a la inspiración divina", bromea. A lo largo de su carrera, ha vivido una "evolución natural". "Vas encontrando la manera de hacer las cosas y tomas una personalidad, para bien o para mal", indica. Para muchos, Diego Cantero es, directamente, "Funambulista". Como si no existiera su nombre y apellido. "Solo cambió, en un momento dado, el nombre del proyecto. Me gustaba que no se supiese si era una persona o una banda", subraya Cantero, para el que ese movimiento "le acabó dando suerte". El artista fluye en una "búsqueda continua de frustración y regocijo". La llama de la música resplandece más que nunca. "Siempre fue mi timón y mi norte. Me apasiona igual que el primer día, es algo vocacional", describe el alma y rostro de "Funambulista", que anima a los gijoneses a pasarse el viernes por la Sala Acapulco. "Verán a unos tíos que llevan toda la vida haciendo lo que mejor saben y lo que más les gusta", sentencia.

Suscríbete para seguir leyendo