Cuando Del Bosque supo del valor de Pachuca

El exseleccionador ingresó en el Salón de la Fama en 2015: "Me sorprendió la dimensión de la gala"

Vicente del Bosque, en su investidura como miembro del Salón de la Fama, en 2015. | Pachuca

Vicente del Bosque, en su investidura como miembro del Salón de la Fama, en 2015. | Pachuca / X. Fernández

Resulta casi impensable recordar todos los premios que recibió. "Salíamos a casi uno por semana". Quien habla es Vicente del Bosque, técnico que hizo campeona del mundo a la selección española en Sudáfrica en el año 2010, un hito que cambió la historia del fútbol español con aquel gol de Iniesta a Holanda en la prórroga. Cinco años después de tocar la gloria en Johannesburgo, Del Bosque fue "investido" por el Salón de la Fama del Fútbol Internacional de Pachuca, que celebra este lunes sus votaciones en Oviedo para elegir a los nuevos premiados.

Para el exseleccionador, ya retirado del fútbol, aquel galardón que recibió en la ciudad mexicana significó conocer mucho mejor el fútbol azteca y a todos sus dirigentes "Me acuerdo de Jesús Martínez (dueño del Oviedo), que era el hombre que llevaba todo el asunto de Pachuca. Y me sorprendió la dimensión de la gala y el valor que le daban", explica Del Bosque en conversación con LA NUEVA ESPAÑA.

Del Bosque hizo viaje relámpago a Pachuca para recibir el galardón y entrar en el Salón de la Fama. "Cuando me llamaron y me dijeron que había sido investido me documenté sobre todo lo que tenían allí montado y me sorprendió para bien, porque no tenía ubicado a Pachuca. Una vez allí, me enseñaron la Universidad del Fútbol y todas las instalaciones que tenían", rememora el exseleccionador, que en su discurso como nuevo investido hizo hincapié en los valores del deporte, en la formación de los jóvenes y en el valor que tiene haber estado, como él, casi toda su carrera en un mismo club: el Real Madrid.

Para Del Bosque, México es un país muy especial. Allí estuvo como jugador del Real Madrid en una gira muy recordada. "Jugamos contra Monterrey y Atlas". Y también como seleccionador. "Después de ganar el Mundial, fuimos a México a jugar un amistoso ante su selección en el Estadio Azteca y hubo un ambientazo. Recuerdo que casi ni entrenamos el día antes", dice el entrenador. Aquel encuentro acabó 1-1, con gol de Silva para la selección española. Años después, Del Bosque regresó a México para ser investido en Pachuca, donde conoció a los que hoy son directivos del Oviedo, como Jesús Martínez, dueño, y Martín Peláez, presidente.

En Pachuca recuerdan con mucho cariño a Del Bosque, al que califican como un caballero y una de las personalidades más importantes que ha sido investido desde que existe la gala, en 2011. Del Bosque, que dice tener mucho cariño a Asturias, ve ahora "el mismo fútbol que antes", cuando era entrenador. "Estoy atento a lo que pasa en Segunda División y le deseo lo mejor al Oviedo y al Sporting. Es una categoría dura, muy igualada y todo puede ocurrir", finaliza Del Bosque, un campeón del mundo, investido en el Salón de la Fama.

Suscríbete para seguir leyendo