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Despedir el año con unas escapadas con mucha historia

Moda, pintura y escultura para rematar el puente festivo y el mes de Navidad en los museos

vida buena

El "macropuente festivo" con el que ha abierto este diciembre toca a su fin, si bien queda por delante todo un mes de celebraciones con la Navidad a la vuelta de la esquina. Y a buen seguro que muchos tendrán oportunidad para hacer alguna escapada y disfrutar del ocio y el tiempo libre. "La vida buena" ha hecho una selección de exposiciones con las que llenar algún hueco en la agenda. Exhibiciones de temáticas variadas y en diversos lugares de Asturias y de España en las que todo el mundo puede encontrar algo que le guste e interese.

La selección pasa por las cercanas La Coruña -arte asiático y fotografías de Steven Meisel- y Santander -curiosas esculturas en el Centro Botín-, además del siempre indispensable Madrid, donde en la Academia de San Fernando rinden homenaje a Álvaro Delgado, un pintor muy ligado al occidente asturiano -concretamente a Navia- y de cuya muerte se cumplen 100 años.

En Madrid hay mucho más, como siempre, y para todos los públicos: más moda, en el Museo Thyssen, con "Picasso / Chanel", e "Hiperrealismo en la colección Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza", ambas hasta el 15 de enero; en el CaixaFórum abre hasta el 8 de enero una sobre el considerado precursor de la tecnología actual, Nikola Tesla, "el genio de la electricidad moderna"; mientras que en el Museo del Prado exhibe los gustos pictóricos del exquisito Marqués de Santillana (1398-1458) y una muestra sobre el Cinquecento en Nápoles.

A la izquierda, "Rincón de Navia" (1957). Óleo sobre lienzo. Colección particular. A la derecha, "Retrato de Ramón Faraldo" (1996). Óleo sobre tabla. Colección Álvaro Delgado-Gal

Álvaro Delgado, en su centenario, en la Academia de San Fernando en su extraordinaria amplitud

A. Rubiera, Oviedo

Los paisajes del occidente asturiano, los de la árida meseta, los perfiles de los protagonistas de España, los bodegones, las historias... La mirada de Álvaro Delgado sobre todas esas realidades, convertidas de su mano en una expresión muy particular de la pintura figurativa, llenan estos días la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Una institución que con el patrocinio del Grupo Reny Picot ha organizado en Madrid una muestra antológica del pintor madrileño que tantos años estuvo vinculado al occidente regional. 

Se trata del homenaje de la institución a quien fuera uno de sus ilustres académicos -ingresó en 1973 y fue muy destacable su labor al frente de la Calcografía Nacional- en el centenario de su fallecimiento. "Álvaro Delgado; 1922-2016. Centenario de un pintor" está en sus últimos días de recepción de visitas (hasta el 11 de diciembre) pero aún hay tiempo para disfrutar de una recopilación de grandes obras cedidas por de Álvaro Delgado-Gal, hijo del pintor y propietario de la mayoría de las que componen la muestra, a las que se ha unido la contribución de coleccionistas privados y también de las colecciones del Banco de España, del Banco Santander, Telefónica, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Son decenas de obras de las que disfrutar, de "extraordinaria amplitud", que reflejan "la larga vida del artista, su inagotable curiosidad y lo continuado de su actividad, unido a su forma de entender el acto de pintar", dice el comisario de la muestra, Víctor Nieto Alcaide, académico delegado del museo y exposiciones de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Una exposición que incide en que prioridad de un artista "que siempre subordinó el tema a la pintura y no la pintura al tema".

A la izquierda, una vista general de "Cosmic Thing" en el Botín. Junto a estas líneas, Damián Ortega retoca "Controller of the Universe" durante la preparación de la muestra en el centro santanderino. F. T. / C. B.

Un arte de dibujos animados en el Centro Botín de Santander

Franco Torre, Oviedo

El Volkswagen Escarabajo es más que un coche en México. Popularmente conocido como "Vocho", fue la punta de lanza de la democratización del automóvil en el país, más o menos lo mismo que pasó en España con el añorado 600. Consciente de esa conexión cultural, Damián Ortega se compró veinte años atrás uno de esos icónicos vehículos para convertirlo en una obra de arte: lo llevó a un taller y, con ayuda de dos adolescentes versados en el arte de desvalijar coches, lo desmontó pieza a pieza, para después suspender las piezas del auto deconstruido mediante delgados cables de acero. Se trata de "Cosmic Thing", la obra que lo encumbró tras su presentación en Bienal de Venecia de 2002. Esta magnífica obra maestra s la punta de lanza de "Visión expandida", la imprescindible exposición monográfica sobre Damián Ortega que, hasta el 26 de febrero del próximo año, se puede visitar en el Centro Botín de Santander. La muestra integra una selección de obras suspendidas de Ortega. Como "Harvest", en apariencia una sucesión de amasijos de hierros que, mediante una iluminación cenital, dibujan en el suelo un alfabeto. O "Controller of the Universe", con herramientas de todo tipo componiendo un vórtice por el que el visitante puede transitar. Una obra que, como la propia "Cosmic Thing" plantea reflexiones irónicas sobre el consumismo, el trabajo o la relación con la tecnología, pero que tiene una atractiva componente lúdica: las obras de Ortega parecen sacadas de los dibujos animados de los Looney Tunes, de tal forma que el visitante no puede dejar de imaginarse al Coyote pilotando ese Escarabajo que se desmantela en marcha, o huyendo de la miríada de herramientas oxidadas. Una muestra, además, muy disfrutable para un público familiar y apta para visitar con niños, y que supone un aliciente estupendo para visitar Santander y completar la jornada con una comida en el Módena, un coqueto italiano muy próximo al Botín, o disfrutando de la comida fusión de La Malinche.

Por la izquierda, foto para portada de Meisel con Naomi Campbell, Linda Evangelista y Carla Bruni, y una visitante en la muestra. | Efe

Sentirse top model entre fotografías de Steven Meisel en La Coruña

Mariola Riera, La Coruña

En los 90 las niñas dejaron de querer ser princesas para querer ser modelos, más bien top model. Como Cindy (Crawford), Claudia (Schiffer), Naomi (Campbell) o Linda (Evangelista), por nombrar a algunas de las más famosas que triunfaron en las pasarelas y coparon las portadas de las revistas especializadas de la época. A muchas las retrató Steven Meisel (Nueva York, 1954), uno de los fotógrafos más famosos del sector y al que ahora dedican una exposición en La Coruña organizada por la fundación de Marta Ortega, presidenta de Inditex, el gigante que con Zara ha democratizado y popularizado la moda en España. 

Todo lo contrario del exclusivo mundo de Meisel, lleno de supermodelos de piernas infinitas, de apenas 50 kilos de peso y 1,8 metros de altura. Las más bellas y bellos posaron ante su objetivo para "Vogue" y otras publicaciones en las que a la alta costura no se ocurría entonces codearse con las marcas de diseño estandarizado y precios populares . En La Coruña abren una ventana al año 1993, cuando "Steven Meisel estaba listo para vivir toda una expresión de creatividad". En el espacio del Muelle de La Batería se han reunido más de 100 retratos, algunos ya históricos, convertidos en clásicos, en los que "la lente de Steven capta a la perfección las virtudes de su modelo". Los organizadores no han escatimado esfuerzos para hacer sentir a los visitantes como auténticos modelos. El acceso al recinto -una antigua nave portuaria rehabilitada- se realiza a través de un túnel de unos 20 metros transformado en una especie de pasarela que se atraviesa en medio de potentes luces a modo de flashes de imaginarios fotógrafos y al ritmo de música de los años 90. 

"Steven Meisel 1993. A year in photographs" está abierta hasta el 1 de mayo de lunes a viernes y es gratuita. Un consejo: parar en la tienda y la cafetería para llevarse un recuerdo, tomarse un tentempié (todo es ecológicos) y aprovechar para ir el baño. Esta última experiencia no deja a nadie indiferente.

A la izquierda, estatua de Parvati, Tamil Nadu, Periodo Chola, del siglo XI; al lado, cabeza de Buda, de la región pakistaní de Gandhara, de finales del siglo II-principios del siglo III de la Era Común. | Luis Vega

El idilio asiático de los Rockefeller, a orillas del Atlántico

Luis Ángel Vega, La Coruña

El budismo y el hinduismo conviven armónicamente en la exposición que acoge, hasta el próximo 22 de enero, la Fundación Barrié de La Coruña. "Buda y Shiva, Loto y Dragón: Obras maestras de la colección del Señor y la Señora John D. Rockefeller III en Asia Society", organizada por la American Federation of Arts y el Asia Society Museum, y que ilustra el idilio de décadas que mantuvieron los Rockefeller con Asia, en la idea de tender puentes para la causa de la democracia y las libertades.

La muestra está compuesta por 67 piezas, todas ellas exquisitos ejemplares del arte asiático datadas entre el siglo VI antes de la Era Común y el siglo XIX, todo obras atesoradas por John D. Rockefeller III (1906- 1978) y su esposa Blanchette Hooker Rockefeller (1909-1992), entre los años cuarenta y setenta del siglo pasado. Se trata de piezas inéditas en España, como el busto de Buda, con rasgos propios de Alejandro Magno, hallado en la región pakistaní de Gandhara, y que ha sido datado en la época Kushan.

Hay porcelana azul y blanca de Corea, cerámica miniada japonesa del siglo XVI, jarrones Ming del siglo XIV, decorados con cobre, porcelana del periodo Yuan (siglo XIV) con motivos fantásticos, como el qilin (un unicorcio de tradición china), cerámica Arita japonesa del siglo XVII, cerámica del periodo Song del Norte (Siglo XII), o del periodo Tang, del siglo VIII. La colección recoge obras hinduístas, como una estatuilla de Shiva y su consorte de finales del siglo X, obras del periodo Chola del Tamil Nadu, de época tan antigua como el siglo XI, como estatuillas de los santos Sambandar o Mannikkavachaka, o de Ganesha o Parvati, y también del periodo Gupta, de época tan temprana como el siglo VI. También hay estatuillas de la Mongolia del siglo XVI (Tara Blanca), una diosa tibetana del siglo XI, una cabeza de Buda javanesa del siglo IX, figuras de Angkor (Camboya) o Birmania, o un Bodhisattva de Ceilán. En definitiva, una auténtica lección de arte oriental, al alcance en una ciudad tan atractiva como La Coruña.

Selección asturiana

Bodegones en Oviedo

El Museo de Bellas Artes de Asturias cuelga hasta el 8 de enero "Colección Masaveu. Objeto y naturaleza. Bodegones y floreros de los siglos XVII y XVIII" con obras de reputados artistas. 

Arte español en Avilés

A finales de mes cierra la exposición sobre la presencia española en la Bienal de São Paulo (Brasil) en el Centro Niemeyer de Avilés con obras de Rafael Canogar o Jorge Oteiza, entre otros.

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