Opinión | En territorio comanche

La opinión sobre el Oviedo y el Sporting: Los árbitros y la plaga bíblica

El Oviedo sigue buscando los motivos por los que mantiene desde que arrancó la temporada la enfermería sin camas, mientras que el Sporting ya no es el subcampeón momentáneo tras empatar ante el Levante con un polémico arbitraje

Dos escenas de la película "Los diez mandamientos" protagonizada por Charlton Heston

Dos escenas de la película "Los diez mandamientos" protagonizada por Charlton Heston / LNE

El Oviedo sigue buscando los motivos por los que mantiene desde que arrancó la temporada la enfermería sin camas, todas ellas ocupadas por jugadores llamados a llevar muchos minutos a estas alturas de la película. En la casa azul no dan crédito a la situación, que ya roza una plaga bíblica. La pregunta, al margen de buscar culpables, causas y casualidades, es si con una plantilla tan corta de efectivos la competitividad no se acabará resintiendo a la larga.

Por eso hay puestas muchas esperanzas en el mercado de invierno, en el que se verá qué ocurre con alguno de los fichajes azules que llegaron este verano y que no han cumplido con las expectativas. Aunque por el momento a los de Carrión les está yendo bien. La siguiente parada es El Sardinero ante el Racing de José Alberto. Los partidos de los JAL suelen ser moviditos y con goles, algo poco habitual en la seria, seca y poco bailonga Segunda División. Veremos lo que ocurre y si juega a favor del Oviedo la presencia de "minolles y minolles" de seguidores azules.

Mientras, a 28 kilómetros, el subcampeón momentáneo lo dejó de ser ante el Levante tras un buen puñado de jornadas ahí arriba. Los de MAR lo intentaron por tierra, mar y aire, y fundieron todo el plomo disponible para no dejarse ni una bala en el cargador a pesar de quedarse con diez por la expulsión de aquella manera de Djuka. Las quejas desde las filas rojiblancas vuelven a arreciar tras los últimos arbitrajes sufridos por los gijoneses, aunque clamar contra el CTA en estos y otros tiempos es mear contra el viento y una pérdida innecesaria de energía. Aunque siempre hay gente pa to, ¿oyisti, güey?