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Opinión | Varadero de Fomento

Librados de cochambre

La disculpa de la pandemia libra a los organizadores de los festejos de ser muy criticados

Se han conjurado afortunadamente los astros, según expresión de uso frecuente, y no habrá la cochambre de las casetas expendedoras de ruido y de bebidas durante la semana grande en esta villa marinera. Es asombroso cómo gusta la mugre y el alboroto a un numeroso grupo de conciudadanos, circunstancia que los chigreros aprovechan para darles gusto e instalar en medio de la calle puestos, generalmente cochambrosos y antihigiénicos, para ponerles el alcohol a pie de calle durante las fiestas. Tan incivilizada costumbre es habitual de muchas ciudades durante las fiestas de cada puebla. Aquí al lado, en Carbayonia sin ir más lejos, tienen montado un bonito jaleo político a costa de estas casetas, que allí llaman chiringuitos de San Mateo, puesto que después de treinta años explotadas por formaciones de izquierda y asociaciones afines, quiere su primera autoridad dársela al gremio chigreril.

Una vez que el leopardo echa el ojo a una indefensa gacela, emprende veloz carrera a por ella y los de la hostelería ya amenazan con persistir en sus trece para el año que viene. Vamos aviados. Por cierto: llevamos medio mandato y la promesa electoral de disgregar Divertia no se ha cumplido, salvo en lo que al Jardín Botánico Atlántico se refiere. Mejor la fina dama de Carbayonia y demás ayudantes se dedicaban a esas tareas que a pasarle la mano por el lomo a los hosteleros y otorgarles sus caprichos como a niños consentidos. Tan opaca es la cuestión de los festejos que uno no recuerda ni el nombre del concejal de la cosa, si es que tal delegación existe. Don Google informa que hay un concejal de Cultura, Manuel Ángel Vallina, que a su vez, preside Divertia, sociedad cuya gerente resulta ser la exconcejala Lara Martínez, luego entre estos dos personajes anda la responsabilidad. Miraremos hacia ellos para ver cómo va la cosa. Como el señor Vallina es nuevo y no le ha dado tiempo a enterarse de los entresijos de los diferentes ámbitos de sus competencias, es de suponer que sea doña Lara la que mueva el tema festejos. Dicen quienes están en condiciones de saberlo que es persona muy trabajadora y competente: pues por los resultados, o es una falsa impresión o está muy sola y, al estar en un organismo desconcentrado, muy sola está y poco margen le queda en la endemoniada maquinaria municipal.

La cuestión sanitaria ha servido estos dos últimos veranos para que los escándalos no sean mayúsculos y que los fiascos de los regocijos populares hayan sido cubiertos por una piadosa niebla o veladura que ha protegido al departamento de la ira ciudadana. Lo malo va a ser cuando se levante el velo.

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