Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las carrozas de Valdesoto tienen clase: así logró plaza de maestro un vecino de la parroquia

Álvaro Pedrero, de 25 años, supera la oposición para tutor de Primaria con una unidad didáctica basada en las fiestas de su parroquia natal

Álvaro Pedrero. | R. L. R.

Álvaro Pedrero. | R. L. R.

Lucía Rodríguez

Data

Las fiestas de San Félix de Valdesoto y sus carrozas han llegado a las últimas oposiciones de Primaria celebradas en Asturias. Ha sido de la mano de Álvaro Pedrero, un joven de 25 años natural de la parroquia sierense, que obtuvo su plaza de maestro con una calificación de sobresaliente en la parte teórica y en la de defensa del proyecto, gracias a una unidad didáctica basada en unos festejos declarados de Interés Turístico Regional desde 1983.

"Apliqué diferentes áreas de conocimiento -como lengua, matemáticas, sociales, cultura asturiana o plástica- en la elaboración del proyecto que, posteriormente, tuve que defender ante un tribunal". En la primera parte de su unidad didáctica elaboró un porfolio sobre las fiestas, para conformar la revista que posteriormente se reparte entre los socios de la comisión de festejos. "La segunda parte recogía la distribución de la fiesta en sí, incluyendo un presupuesto en el que figuraban todos los elementos y recursos a utilizar", mientras que la última parte contenía "los supuestos y talleres, entre los que se encontraba la construcción de una carroza", detalla Álvaro Pedrero.

El joven recuerda que "quise ser profesor desde que tenía cinco años, gracias a un maestro que tuve en la escuela de Faes de Valdesoto y que se llamaba Manolo". El docente, al igual que Pedrero, estaba especializado en Educación Física, aunque él se presentó al examen para convertirse en tutor de Primaria.

Era la segunda vez que Álvaro Pedrero se presentaba a las oposiciones de Educación, para las cuales se llevaba preparando desde agosto del año pasado. "Dediqué al estudio entre seis y siete horas diarias, descansando únicamente los sábados y domingos por las tardes". Para poder soportar tanta dedicación y la presión que supone concurrir a unas oposiciones, contó con la ayuda de un preparador de la academia Opositta, Juan Miguel Molinero. "Ellos tienen parte del mérito de lo que he conseguido", subraya.

A lo largo del curso pasado, Pedrero ya estuvo impartiendo clases a los menores del Colegio Público El Cotayo, en Carbayín Alto (Siero). "La verdad es que me gustaría poder quedarme en ese centro, porque estoy encantado", concluye este profesor de Primaria.

Tracking Pixel Contents