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Comercios de Marqués de Teverga, en guerra contra los dueños "incívicos" de perros

"Estamos hartos de encontrar meadas en la puerta a diario", dicen propietarios de negocios que denuncian la situación con carteles

Dominique Ronard, ayer, con uno de los carteles colocados en la calle Marqués de Teverga para pedir civismo a los dueños de los perros. | L. B.

Dominique Ronard, ayer, con uno de los carteles colocados en la calle Marqués de Teverga para pedir civismo a los dueños de los perros. | L. B. / Lucas Blanco

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Dominique Ronard es un peluquero de origen francés que desde hace cuatro años regenta una peluquería en la calle Marqués de Teverga. Propietario de dos perros, dice no ser capaz a entender cómo algunos dueños de canes permiten que sus mascotas hagan sus necesidades en las zonas de acceso de esta arteria comercial de la ciudad. "Estamos hartos de encontrarnos cuatro o cinco meadas a la puerta de los negocios todos los días", indica el emprendedor, que encabeza una campaña oficiosa de pega de carteles en los que los comerciantes piden a los infractores que impidan estos comportamientos incívicos y les recuerdan que estos hechos constituyen una infracción castigada con multa.

"Evite que su perro orine aquí", puede leerse en los letreros en cuyo diseño puede verse la silueta de un can levantando la pierna trasera para miccionar. El objetivo de la iniciativa no es otro que el de buscar un efecto disuasorio sobre los ciudadanos que sacan a sus animales y los dejan orinar y defecar en espacios públicos por el que circulan muchos clientes y propietarios de la calle. "Es tan sencillo como traer una botellita o una bolsa y hacer lo que se debe hacer", apunta Ronard, asegurando que él es el primero que hace cundir el ejemplo cuando saca a sus dos mascotas a pasear.

Pocos, por no decir ningún local de la calle se libra, según los promotores de esta campaña de concienciación. Una joyería, una peluquería, una parafarmacia o establecimientos hosteleros son castigados día sí y día también por unos hechos incívicos que han traído algún que otro encontronazo entre los infractores y los titulares de los negocios. "Un día se lo afee a un hombre y se me encaró todo violento", rememora el peluquero.

Cansado de hacer la guerra por su cuenta sin mucho éxito, el autónomo espera conseguir sumar a su causa "que a veces parece perdida" de hacer rectificar a los propietarios de perros que no cumplen con sus obligaciones. "A ver si de esta forma se nos hace un poco de caso y hay también más vigilancia", declara en relación a unos comportamientos que según las ordenanzas y legislación vigente puede ser objeto de sanción económica por la Policía Local.

No obstante, los comerciantes de Marqués de Teverga consideran mucho más fácil solucionar el problema con una mayor dosis de civismo autoimpuesto por los ciudadanos. "No es tan difícil, solo hay que pensar en los demás", apuntan esperanzados en poder erradicar el hedor a orín perruno "especialmente insoportable en estos días de calor".

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