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Vecinos de la zona rural

Mari Luz Álvarez, vecina de Tacones: "El pueblo ya no es tan tranquilo como antes pero aun así no lo cambio por la ciudad"

"Aquí las fiestas son la clave para juntar a los vecinos; siempre fui y seré una colaboradora más para reunirnos y pasarlo bien"

Mari luz Álvarez, vecina de Tacones: "El pueblo ya no es tan tranquilo como antes pero aún así no lo cambio por la ciudad"

Pablo Solares

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L. L.

Una sala en el bar Casa Eugenia que hacía las veces de cine y de pista de baile, los emocionantes partidos de fútbol del Olímpico de San Andrés, rival acérrimo del Serín y las fiestas del pueblo que empezaron a celebrarse en los 60. Este es el San Andrés de los tacones que forma parte de la memoria de Mari Luz Álvarez, vecina de esta parroquia gijonesa ubicada en la zona rural. "El baile y el cine no duraron mucho tiempo y nos tocaba ir andando hasta Serín para coger el tren rumbo a Gijón. No había coche como ahora", explica Álvarez.

A sus 77 años Mari Luz no solo guarda buenos recuerdos de los bailes y de las sesiones de cine, también conserva con añoranza su pasión por el fútbol. Una afición que tomó forma en el Olímpico de San Andrés, del que ella y otros vecinos no se perdían ningún partido. En esa época, "el pueblo era tranquilo, no había ningún ruido, solo se oía el tren al pasar, al contrario que ahora. Desde que hicieron Arcelor antes Uninsa y la "Y" hay mucho ruido. A pesar de ello yo no cambio el campo por la ciudad", recalca Álvarez.

Iglesia de San Andrés de los Tacones

Iglesia de San Andrés de los Tacones / Juan Plaza

Sin embargo, a pesar de que esta vecina resiste sin marchar del pueblo en el que lleva viviendo toda la vida, hay quienes han tenido que hacer las maletas y buscar un nuevo destino. "La Zalia nos deshizo el pueblo. Se tuvieron que marchar más de la mitad de los vecinos hace casi 20 años y ahora no podemos disponer de nuestros terrenos", lamenta.

La parroquia de Tacones

Nombre: Mari Luz Álvarez

Edad: 77

Profesión: jubilada

El mejor lugar de la parroquia: la iglesia de San Andrés de los tacones

Lo mejor de vivir en la zona rural: «Las fiestas, por la unión de los vecinos»

En una frase: «Pasé en el pueblo toda mi vida y espero terminar aquí sin tener que marchar a la ciudad»

Ahora, tal y como cuenta Álvarez, a Tacones le queda la iglesia, el centro social, el área recreativa y el pantano. "Yo toda mi vida la viví aquí y espero terminar mis días sin tener que marchar a la ciudad", anhela esta ama de casa, jubilada tras trabajar en la agraria. Fruto de ese trabajo salieron sus ahorros que siempre estuvieron Caja Gijón "La Rural". "Me encuentro muy a gusto trabajando con ellos ya que tengo muy buenos amigos allí y siempre conté con su ayuda cuando la necesité", cuenta.

Una relación con su banco de toda la vida tan estrecha como la que tiene con sus vecinos de parroquia y que siempre se materializó en esas interminables fiestas que empezaron a celebrarse en los 60, en el bar Casa Eugenia, como no podía ser de otra forma. "Después, se dejaron de hacer y se retomaron en 1996, cuando formamos una comisión de fiestas para organizarlo todo. Pero la pandemia se llevó todas las fiestas de prau y ahora solo hacemos una comida en el Centro Social".

Pero las celebraciones en Tacones no acaban ahí. El día de la Sacramental, una obra de teatro en octubre, la fiesta del Rosario y la fiesta de les castañes o el día del patrón del pueblo, San Andrés, son otras de las fechas que reúnen a los vecinos en el Centro Social. "En todas estas fiestas siempre fui y seré una colabora más para que el pueblo pueda disfrutar y reunirse a charlar con los vecinos y pasar un día divertido", asegura Mari Luz.

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